Los hipócritas, los fachos y los inmigrantes

La brutal represión conjunta de las policías Metropolitana (Macri) y Federal (Gobierno Nacional), que culminó la vida de dos compañeros inmigrantes, agregó (más) complejidad al escenario político, como ya explicaron los amigos de El Diablo. Como denunciamos desde este sitio, desde el gobierno nacional estas dos muertes, consolida la friolera de 5 asesinados por la burocracia sindical, el gobernador Insfrán y la represión policial, todas responsabilidades kirchneristas. Algunos militantes K tratan de explicar que esto es contra Cristina y que la presidenta está acongojada, pero no pueden siquiera arriesgar una explicación de porqué el gobierno no pide la cárcel al responsable del fusilamiento de Pedraza, ni menos porqué Cristina hizo un acto con Insfrán cuando la sangre originaria teñía de rojo muerte las curtidas tierras formoseñas.
Macri aprovechó las muertes para hacer, como explica Fidanza acá, un giro retórico, retóricamente facho: se corre del lugar del derechista templado, preocupado por la gestión, para apelar a lo ideológicamente más visceralmente reaccionario del electorado de clase media de Capital. Busca utilizar a los “vecinos” para instalar un discurso antiinmigratorio, contra los millones de bolivianos, paraguayos, peruanos, etc., que viven en el país. O sea: redobló la apuesta. Matamos a dos bolitas y paraguas ocupantes, es terrible, pero es porque los bolitas y paraguas ocupan. Entonces que no vengan, cerremos las fronteras. Ese es el guionado speech de los “vecinos” que parecen adiestrado en la escuela de actores de Marlon “Larreta” Brando.
De ahí a mandar barrabravas (ya las usó el macrista Amoroso en la lucha del Casino) hay un paso. Un paso que costó un nuevo muerto ayer a la tarde.
La oposición del kirchnerismo a Macri es meramente formal: 1) reprimieron juntos y fusilaron a dos; 2) se retiraron ambas policías y dejan correr a esta “índole” de “vecinos”; 3) acuerdan no hablar de esto en la Legislatura. Desprestigiar al otro sí; hacernos cargos de los muertos, ni loco. Este es el pacto de impunidad entre el macrismo y los K.
Lo primero, es denunciar la campaña antiinmigratoria que escupen los medios, el macrismo, Shoklender y Hebe, C5N y TN. O sea macristas y K. Los compañeros bolivianos son una comunidad inmensa de más de 2.000.000 de personas en nuestro país. Un país dentro de otro casi. La clase dominante los utiliza en forma hipócrita y perversa, por lo que son triplemente oprimidos, por trabajadores y extranjeros, muchos por jóvenes y mujeres. Empresarios negreros los esclavizan en talleres textiles y de otros rubros, que hacen las ropas que usan los famosos y los que los emulan, pero en los medios aparecen puteando contra la inmigración, mientras ocultan con la pierna a los “bolitas” abajo de la mesa cuando llega la coimeable delegación del Ministerio de Trabajo. La empresaria Awada, novel primera dama porteña, sintetiza esto: su esposo habla contra los extranjeros que ella ata con cadenas a las máquinas de su fábrica de tristeza y tilinguería.
Pero los bolivianos son además combativos y rebeldes tanto aquí como allá: por eso muchos de nosotros marchamos decenas de veces con la comunidad para reivindicar la guerra por el agua, el Octubre boliviano, los sucesivos levantamientos revolucionarios en la explosiva tierra boliviana. Los compañeros viven con un ojo aquí, pero otro en la insurrecta tierra andina.
También conocimos a la “comunidad” por dirigentes como Yuri de Brukman, que nos conmovió por su heroísmo y combatividad, pero también con la forma en que su oratoria y acción fabril denunciaban otras opresiones dolorosas: ser boliviano en Argentina.
Los K recuperaron un súbito espíritu antidiscriminatorio y preparan un festival contra la xenofobia. Asimismo Aníbal Fernández, el que comanda la PF que fusiló a los compañeros, habló también contra el racismo de Macri. Pero la foto de los K fajando con Macri, ya es una foto indeleble en la retina, por lo que lo de los K parece el viejo recurso cinematográfico de policía bueno, policía malo: Hebe y Shoklender llaman a la represión, el gobierno de Cristina la coordina con Macri, fusilan a dos inmigrantes. Pero ahora los progresistas, que vendrían a jugar el rol de la culpa para los K, denuncian la xenofobia que emerge, que sale a flote gracias a una represión de la que ellos participaron. La PF mandada por el gobierno, reprime, y los progres K denuncian las muertes como si las hubiera hecho solo Macri. Que posición incómoda y de patas cortas.
Cada vez que Cristina corre el eje de su política más a la derecha, saludando al FMI; abrazando a los empresarios, reclamando más orden, las fuerzas en las que se apoya, entienden en el idioma que hablan. Matar, fajar. Ahí es cuando cobran fuerza las siluetas de punteros, insfranes, pedrazas, policías bravas, y los progresistas se develan como charlatanes encubridores.
¿Las víctimas? Hablan a las claras de los poderosos enemigos que erigió el kirchnerismo: jóvenes tobas, inmigrantes, presos políticos como Martino, procesados. Esto viven los luchadores y el pueblo trabajador, mientras los sojeros, opositores cinematográficos de los K, no tienen ni una citación en una comisaría.
Los trabajadores y los sectores combativos del movimiento estudiantil y del sindicalismo de base deben saber que los bolivianos, paraguayos e inmigrantes son ejércitos muchas veces desorganizados y asediados con los gobiernos; y que si se toman las demandas de estos compañeros, y se organizan sus fuerzas, se deja a los proyectos capitalistas, los de derecha y los progres, como retrógrados proyectos medievales.
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5 Respuestas a “Los hipócritas, los fachos y los inmigrantes

  1. vean el discurso de militantes k frente el asesinato de los compañeros, se acaba el doble discurso! se les cae la careta!

    http://artepolitica.com/articulos/hamacarse/
    Hamacarse

    Por Mendieta, el 8 de diciembre de 2010.
    Mendieta el Renegau | mendietaelrenegau@gmail.com

    En tiempos en que todos empezamos a aceptar –algunos casi con disfrute, otros con reticentes molestias- lo absurdo de todo tipo de dogmatismos, se torna doblemente necesario recalcar que algunas cosas no son ni serán relativas.
    La muerte no es relativa.
    La represión no es relativa.
    La condena de hechos represivos cuando estos son protagonizados por organismos estatales –verbigracia: cualquier policía, municipal o Federal- no puede ser relativa.
    Carajo. Nosotros estamos orgullosos de este gobierno por muchas cosas buenas que hizo. Y lo defendemos por ello. Y lo criticamos cuando consideramos que no hace lo correcto o lo que debiera hacer.
    Una de las cosas que nos pone orgullosos de nuestro gobierno es que en 2003 Néstor Kirchner dijo: la protesta social no se reprime y esto es política de este gobierno y será política de Estado. Y así se hizo. Y por eso rajó a un ministro y varios funcionarios que se negaban a acatar esa orden.
    No vamos a caer en el simplismo de decir que este gobierno ha demostrado con creces esa voluntad anti-represiva. Eso es así, pero hoy no alcanza. Claro que este gobierno fue mucho mejor con los anteriores cuando lo de Mariano Ferreyra y en vez de ocultar o presionar a la justicia para apañar los autores colaboró e impulsó una investigación en curso para encerrar a los autores materiales y los que armaron la encerrona. Y acá un parétensis que es un abismo: parte de los autores intelectuales de ese asesinato parecen ser compañeros míos en el oficialismo. Si. Parte de la patota de la Unión Ferroviaria de ese día es peronista y oficialista. Vieron: es jodido asumirlo. Me sería mucho más sencillito pararme en la vereda de enfrente, toda regada de pureza y decir: ustedes, los asesinos. Pero no: estoy parado acá y me hago cargo y levanto la voz y protesto y digo: castigo a esos asesinos que son mis ¿compañeros?
    Del mismo modo en que digo: lo de Formosa debe ser castigado. No sólo por la Justicia. Debe ser castigado políticamente por nosotros, los oficialistas. Así no, compañero Insfrán, porque me está haciendo cómplice de la represión de su policía a mí. Y yo no quiero tener manchadas las manos de sangre, porque Néstor dijo: este gobierno no reprime la protesta social. Mi gobierno, Insfrán, no reprime la protesta social. Tienen razón los qom en su reclamo? No sé, ni importa aquí. Aquí rechazamos la represión violenta.
    Y también, anoche. Ya sabemos lo que es el gobierno de Macri. Y su nulísima política de vivienda. Y su nulísima política de nada. Pero: señores de la Policía Federal que reprimieron y–según todo parece indicar- asesinaron, deberán ser investigados por la Justicia. Pero ustedes son el brazo policial del Estado. Ese Estado hoy está gobernado por mi Gobierno. Y mi Gobierno no reprime la protesta social. Y entonces, señores de la Federal, deberán ser castigados por su accionar. Y espero, reclamo, exijo, que los responsables políticos de la Policia Federal –Sr. Ministro Alak, Sr. Jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, compañeros ministros- sean mi conducción política y mi voz y actúen. Los quiero escuchar honrando a Néstor Kirchner: nuestro gobierno no reprime la protesta social y castiga a los responsables.
    Dos últimas cosas: cada uno de los conflictos que terminaron con estas lamentables muertes son complejos. Señores que viven encerrados en la comodidad de la opinión, atrás de un micrófono, de una cámara, sepan algo: no se arreglan fácilmente ni son sencillos. O te pensás que es fácil desalojar un terreno? Merecen las viviendas? Claro. Las están usurpando a otros que también las merecen? Claro también. Está bien usurpar viviendas? No. Todos tendrían que tener una vivienda digna? Obvio. Es fácil? No, nene. No. Es complejísimo. Gobernar, nene, es mucho pero mucho más difícil que sacar volantes y gritar por el megáfono, nena. Pero saben una cosa? No quiero usar ninguna excusa de esas que “atemperaría” o “moderaría” nuestra responsabilidad como gobierno. Ninguna.
    Y ahora sí, la última. Hay unos cuantos militantes de la izquierda tradicional (sí, claro que hay algo a la izquierda del kirchnerismo) que nos acusan de ser cómplices de estos asesinatos. Sí. A mí. Y a vos que estás leyendo. Digamos que ellos pertenecen a ideologías un tanto más ¿estructuradas?, ¿científicas? y por ello no dudan: si nosotros somos oficialistas somos cómplices y, por lo tanto, asesinos.
    Bueno: yo no tengo tantas certezas como ellos. De hecho, no tengo certezas. Soy un hombre que duda. Cotidianamente duda, reflexiona y elige. Se arroja al vacío de la existencia con esa duda y el anhelo de estar haciendo lo que considera correcto. Pero a la noche vuelve a dudar antes de dormir.
    Y como no tengo esas certezas que evidentemente si tienen los que me llaman asesino diré: sigo sufriendo más por la muerte de un ser humano que por el espejo que me ponés adelante y me hace dudar. Y respeto tu autoridad moral de reclamarme una explicación como oficialista. Aunque a veces me enoje y esté tentado de decirte: che, pareciera que disfrutás con esos muertos que te permiten demostrar tu científica tesis de que soy un asesino. Pero no, nadie debe disfrutar con la muerte, no.
    Bueno: acá tenés mi explicación oficialista. El reclamo que le hago a mi gobierno. Estos son mis cojones. Ahora podés seguir gritándome por tu megáfono, pero tengo mi conciencia casi tranquila. Casi.
    Ya te dije: es difícil ser gobierno, nene. Hay que hamacarse, nena. Y mirar el horizonte para no marearse.

  2. Pingback: El Parque, las fronteras (y los fachos) « La troska Rosario·

  3. Algo menos profundo que un plato playo, pero bueno, quería comentarlo: Macri y Kris, déjense de joder, los une la inescrupulosidad característica de la derecha, con o sin disfraz “progre”…progre, progre, prog, pro, pro, pro-asesina, pro-fascista!

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