Derechos humanos y propiedad privada

Compartimos este post de Josefina:


“El derecho humano de la propiedad privada es, por tanto, el derecho a disfrutar de su patrimonio y a disponer de él arbitrariamente (á son gré), sin atender a los demás hombres, independientemente de la sociedad, el derecho del interés personal. Aquella libertad individual y esta aplicación suya constituyen el fundamento de la sociedad burguesa. Sociedad que hace que todo hombre encuentre en otros hombres, no la realización, sino, por el contrario, la limitación de su libertad. Y proclama por encima de todo el derecho humano “de jouir et de disposer á son gré de ses biens, de ses revenus, du fruit de son travail et de son industrie”. »

“La seguridad es el supremo concepto social de la sociedad burguesa, el concepto de la policía, según el cual toda la sociedad existe solamente para garantizar a cada uno de sus miembros la conservación de su persona, de sus derechos y de su propiedad. (…)

El concepto de la seguridad no hace que la sociedad burguesa se sobreponga a su egoísmo. La seguridad es, por el contrario, el aseguramiento de ese egoísmo. Ninguno de los llamados derechos humanos va, por tanto, más allá del hombre egoísta, del hombre como miembro de la sociedad burguesa, es decir, del individuo replegado en sí mismo, en su interés privado y en su arbitrariedad privada, y disociado de la comunidad. Muy lejos de concebir al hombre como ser genérico, estos derechos hacen aparecer, por el contrario, la vida genérica misma, la sociedad, como un marco externo a los individuos, como una limitación de su independencia originaria. El único nexo que los mantiene en cohesión es la necesidad natural, la necesidad y el interés privado, la conservación de su propiedad y de su persona egoísta.”
Carlos Marx, Sobre la cuestión judía

Todo aquel que usurpe no tendrá derecho a inscribirse en planes de viviendas, y perderá el derecho a percibir cualquier otro tipo de subsidio social…

Este “mandamiento” de orden y protección de la propiedad privada es el acuerdo que une a facho macristas y kirchneristas hoy en la Argentina. El “mandamiento” se apoya en la extorsión y la represión. La Gendarmería rodeaba el predio, los ocupantes sitiados y sin comida, y el que no cumpla no sólo perderá su derecho a mendigar un plan social, sino que podrá ser desalojado.
La defensa de la “legalidad” y el “derecho común” desde el Estado es en realidad la defensa de la propiedad privada, pilar de todo el sistema jurídico capitalista, más allá de que esté gestionado por los derechistas acérrimos de Macri y sus bandas fascistas o por los pseudo progres kirchneristas.
En realidad, esta defensa de la “legalidad” no es más que la represión abierta sobre el derecho a la protesta por parte de un sector de los más explotados y oprimidos de la sociedad. Los que recurren a la ocupación de tierras como forma de protesta, dejados a su suerte por los sindicatos que no los organizan, a pesar de ser parte de la clase trabajadora argentina.
La cita de Marx es ilustrativa. Detrás de los “derechos humanos” y la “legalidad” se encuentran los “derechos del hombre capitalista”, y la defensa de la propiedad privada. El estado actúa en su defensa.
Por más que la mona se vista de seda, mona queda. Por más que el kirchnerismo se quiera vestir de progresista, hoy se encuentra unido a los macristas en la defensa del estado, del “orden” y la propiedad.

 

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