El asesinato de Osama. ¿Que expresa la muerte del hombre mas odiado y buscado por USA? La muerte del “motor de la guerra”.

Hoy el  post lo hace Ezequiel, esta vez sobre el asesinato (más bien ejecución) de Osama Bin Laden. Invitamos también a leer la nota publicada por Claudia Cinatti en la prensa del PTS, acá.

Ahora que el hombre del terror fue asesinado -o ajusticiado según los “mass medias” mundiales- el imperialismo yanqui se anoto un poroto (¿porotazo?), en el declive de su hegemonía mundial. No faltaron los gestos de apruebo y alegría de las Naciones Unidas, la OTAN y de las potencias y demás países aliados y fieles seguidores de la política bélica norteamericana en Medio Oriente. Se vende en todo el mundo como un golpe contra el terrorismo, “un avance en la democracia” y “la seguridad de los Estados”.
Se podría decir que la administración Obama que asumió con tintes reformistas, “pacifista” y “progresista”, en una coyuntura de crisis económica con desocupación, inflación y recortes a la asistencia social, conquista tras la muerte de Bin Laden una de las máximas de la política imperialista en los últimos 10 años, un elemento de “restauración” de su dominio geopolítico luego del fracaso de la “ofensiva Bush” para remontar la declinación de la hegemonía yanqui con las guerras de Irak y Afganistán. Se ganó la guerra, podría pensarse. Pero lejos de “un mundo mas seguro” todos los países imperialistas  toman medidas de seguridad contra supuestos ataques terroristas en venganza, de la “venganza” yanqui. Si tal como reproducen los medios y el propio Departamento de Estado norteamericano, Osama estaba recluido herméticamente y aislado de todo (sin Internet, ni teléfonos satelitales, etc.), me pregunto: ¿seguía dirigiendo Al Qaeda?
Todos sabemos de la relación de Osama con los Bush, el petróleo y su formación político/militar en el país del Norte. Osama, se admite ahora, no estaba armado, no fue un enfrentamiento sino una simple ejecución. ¿Obama habrá temido que Osama, detenido, hablara de sus amistades y negocios con los servicios de inteligencia y los capitales norteamericanos?
La negativa a mostrar fotografías o alguna prueba de que fue ejecutado ¿A que se debe? ¿Lo habrán mutilado de tal manera que una fotografía lo haría irreconocible? ¿Temerá Obama que la imagen “del mal” mutilado despierte la ira en todo Medio Oriente, donde el elemento más dinámico ya no es el terrorismo individual sino movilizaciones de millones?
Ahora que cayo “el mal” o su máxima figura, ¿EEUU utilizara esta victoria para profundizar una lucha sanguinaria, como la que viene llevando en Medio Oriente junto con el Estado de Israel? ¿Es acaso para politólogos, jefes de Estado, el establishment capitalista un fundamento positivo para seguir adelante con la política de “Wes Point”? ¿Es una tercera etapa post 9-11, post bushista y post-Osama, ahora encabezada por Obama en alianza con las potencias aliadas?
La segunda hipótesis sería la de la salida o el retroceso táctico militar de las tropas yankis (ya prometido por Obama, pero no cumplido) de Irak y Afganistán. Pero esto es muy improbable, al menos en lo inmediato, y menos que de darse lo haga sin crisis graves, ya que el imperialismo fue incapás de, a punta de pistola, generar un nuevo orden imperialista en Medio Oriente, hoy más endeble aún con las movilizaciones en varios países. En Afganistán, el retiro de los gendarmes occidentales que son la principal base de apoyo del gobierno títere ¿no abriría el camino a un gobierno de los talibanes, supuestamente derrotados con la ejecución de Osama?
Con la euforia “cnneniana” por la “caída del eje del mal” ¿pretenden esconder las movilizaciones en EEUU tanto de los docentes y estudiantes, de los trabajadores estatales y de los latinos contra las leyes de inmigración que vienen siendo votadas en diferentes estados de corte ultra reaccionario, persecutorio y vejatorio? (“sin ley de inmigración no hay reelección” dicen los latinos)? Es que muchos trabajadores, jóvenes e inmigrantes que habían apoyado a Barak ven que el presidente no cumple con sus grandes ejes de campaña; es más, viene golpeando a troche y moche a las masas populares: desde los salvatajes a las “corpo”, recortes de gasto publico, salud y educación, desempleo, desocupación y los estímulos a las grandes corporaciones financieras y de la industria post salvataje y en alianza/convenio con los republicanos. Y manteniendo las bases de las políticas bushistas entre ellas Guantánamo, que parece que ahora seria intocable ya que de ahí provinieron los datos que dieron con el terrorista “number one”, gracias a los métodos de tortura.
Veremos si este poroto que se anotó Obama le sirve para seguir remontando en las encuestas, después de que las últimas elecciones mostraron un avance de los republicanos y sus expresiones más derechistas como el “Tea Party”
Pero más allá de este efecto inmediato: Con las movilizaciones y procesos revolucionarios, algunos con caídas de los dictadores pro-yankis, en el Magreb y norte de África; o la misma guerra civil en Libia y la intervención terrorista de la OTAN; ¿Acaso creerá Obama que con la muerte de Osama podrá tapar con un dedo el sol que calentó y calienta la primavera de los pueblos árabes?

Ezequiel

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