Propuesta a los compañeros del FPDS, La Mella y las organizaciones que integran la COMPA, para debatir la política electoral y para que apoyen al Frente de Izquierda y los Trabajadores.

La constitución del Frente de Izquierda y los Trabajadores es para nosotros muy importante en varios niveles.
El primero, que consideramos uno de los motivos fundamentales por el cuál la izquierda independiente debería apoyar al FIT, es derrotar la proscripción que pretende imponer la Reforma Electoral del kirchnerismo, apoyada por la UCR.
Mediante esta reforma proscriptiva que impone pasar el 1,5% en las internas y que lejos de la propaganda K (y de Pagni de La Nación) no permite mayor acceso a los medios de comunicación por parte de las organizaciones de la izquierda y los trabajadores (ver acá); no solo se pretende reconstruir el tradicional bipartidismo PJ-UCR sino que se intenta borrar del mapa a las expresiones de la izquierda, en particular las de la izquierda obrera y socialista, pero también convertir a la izquierda independiente en no más que colectoras “críticas” de Cristina y el PJ.
Para el kirchnerismo, aquellos que nos encontramos en las calles denunciando el asesinato de Mariano Ferreyra de manos de la patota de Pedraza, aquellos que somos los únicos que denunciamos la complicidad de Tomada y el kirchernismo con el asesinato; los que nos encontramos repudiando al represión a los Qom, a los compañeros de Villa Soldati, los que ganamos peso en los centros de estudiantes contra la Franja Morada y los K, los que acompañamos y somos parte de las luchas más avanzadas de la clase trabajadora y la juventud; todos nosotros, incluyendo los compañeros de la izquierda independiente, para el kirchnerismo no tenemos derecho a llevar nuestras ideas en las elecciones para que sean escuchadas por cientos de miles de trabajadores y jóvenes. Los cientos de miles que ya se han expresado en apoyo a la izquierda en pasadas elecciones, son considerados un electorado “de segunda”, “paleoelectorado”, diría Verbitsky. 
Por otro lado, no se puede obviar que la proscripción es profundamente clasista. En lo inmediato, es un intento de que el “sindicalismo de base”, (contra el cual despotrican Funes de Rioja y Cristiano Rattazzi, y también Cristina que pide “moderación” y que se terminen los piquetes y cortes de ruta), del que somos parte desde el PTS, no se presente como una opción política para los trabajadores y la juventud. ¿Por qué dirigentes obreros como los de Kraft-Terrabusi, Pepsico y la alimentación, los delegados de base del Smata y las grandes automotrices cordobesas, el ala combativa de Subte, los gráficos, los dirigentes clasistas independientes y del PTS de Zanon y los docentes combativos en Neuquén, los ferroviarios que enfrentaron a Pedraza y al gobierno y conquistaron el pase a planta, o delegados de base de Acindar, Siderar y trabajadores de Paraná Metal que enfrentaron a un patrón K, por qué no pueden ser una opción política, ser candidatos, llevar sus ideas a cientos de miles en todo el país? Esto en lo inmediato. Pero más a largo plazo, si, como apostamos desde el PTS impulsando el periódico Nuestra Lucha, el “sindicalismo de base” clasista se extiende y profundiza, derrotar hoy la proscripción K tiene un aspecto estratégico innegable.
Que el FPDS, La Mella y otras organizaciones de la izquierda independiente hayan optado por no presentar candidatos o listas propias en las elecciones, no los exime de las consecuencias de esta reforma proscriptiva, que de triunfar, pone a la defensiva a las fuerzas de la izquierda que ponemos en cuerpo en cada represión, en cada lucha obrera, en cada movilización estudiantil y coarta la posibilidad de que se expresen los sectores combativos de la clase trabajadora y los sectores populares en el terreno político. Por otro lado, derrotarla, fortalece las organizaciones democráticas y combativas de los trabajadores y los estudiantes de las que la izquierda en su conjunto es parte.
No pronunciarse, no enfrentar la proscripción del régimen político capitalista a la izquierda obrera y socialista y a cientos de miles de trabajadores y jóvenes en el país, no es admisible para organizaciones que se reclaman de la izquierda o representantes de sectores populares. No hay demasiadas vías para enfrentar concretamente, en los hechos, la proscripción más que haciendo lo que esté al alcance de cada organización para que el FIT, la única opción de la izquierda, independiente de los sectores patronales en pugna, con dirigentes obreros independientes como los de Zanon, pase a las generales de octubre. Este aspecto democrático elemental debería ser suficiente para que los compañeros del FPDS, La Mella y la izquierda independiente en general, acepten la invitación para apoyar e impulsar el FIT, realizando al mismo tiempo todas las críticas que consideren pertinentes, ya que no buscamos un apoyo ni absoluto ni acrítico[1] por parte de otras organizaciones, como tampoco lo hacemos por parte de todos los intelectuales como Almeyra, Grüner, etc., que apoyan al FIT (ver acá).
Esto no niega que nos debemos un debate a fondo y estratégico. Para nosotros el FIT no solo tiene este aspecto “defensivo” con respecto a la proscripción, sino que tiene un aspecto “ofensivo” que es disputar unaporción del territorio al enemigo”:
1. Votar al kirchnerismo no es una opción ni es gratuito. Si gana Cristina todo el giro a derecha y las alianzas con Scioli, Urtubey, Gioja, De la Sota, Reutemann, Aldo Rico y hasta Menem, alianzas que hoy justifican en base a “que hay que ganar”, va a ser utilizado (ya lo es y lo será más aún después de un triunfo electoral) contra la acción directa y organización de los trabajadores y el pueblo. Ya hay 4000 luchadores obreros y populares procesados y Cristina no para de atacar a los que luchan, como a la gran huelga de los petroleros de Santa Cruz. Esto, después de las elecciones, va a ser peor. Ya tenemos a Mariano, los Qom y los compañeros de Soldati reprimidos y asesinados. Por eso es fundamental presentar una alternativa a los K y la oposición patronal desde hoy.
2. Que cientos de miles de trabajadores y jóvenes no apuesten a los K y a sus agrupaciones “progres” tipo La Cámpora que son trampolines para obtener cargos en el Estado y las grandes empresas; sino que se expresen como simpatizantes y se identifiquen con la izquierda clasista, independiente de todos los patrones, es un objetivo importante. Y es nuevo. En el pasado existieron frentes de izquierda como Izquierda Unida que eran una alianza entre partidos que se reclamaban de la izquierda “troska” (como el MST) pero que se aliaban con el Partido Comunista, partido que mantiene alianzas estratégicas con sectores patronales (hasta terminar hoy integrados al binnerismo en Santa Fe o al kirchnerismo nacionalmente) además de ser profundamente burocrático y, de más esta mencionarlo, estalinista. Para el MST (y sus simpatizantes) esta alianza no fue gratuita. Hoy esta totalmente integrado a Proyecto Sur mientras Pino Solanas avanza en una posible alianza con Binner (para dar solo un pequeño dato de quién es Binner, se puede leer esto), el mismo que miles de docentes de la provincia de Santa Fe enfrentan en las calles todos los años. El PCR (que organiza la CCC y corrientes estudiantiles como la CEPA, el ALDE, etc.), luego de haber saltado la tranquera en 2008, también se integró a Proyecto Sur a banderas desplegadas, abandonando el usual “abstencionismo contra el circo electoral”, para ponerse el bonete y la nariz roja junto a Pino, candidatos de Federación Agraria y la CTA de Degennaro.
El FIT que hoy integramos, en cambio, es una alianza entre partidos que mayoritariamente mantuvimos una posición independiente en el lock out agrario, que venimos actuando en común en los ENM, que luchamos en los ferrocarriles (sin negar diferencias en la práctica de cada organización[2]) contra la patota de Pedraza y el gobierno, etc. Aún cuando no signifique la unidad efectiva de todas las organizaciones que lo integramos (cuestión que no está planteada hoy) es cualitativamente diferente apoyar una política clara de independencia de clase que no llevará de ninguna manera a decepciones como las que muchos compañeros de la izquierda tienen hoy con Vilma Ripoll y otras figuras de la izquierda que se embarcaron en proyectos con corrientes reformistas y de conciliación de clases. Está planteado pelear porque una franja de trabajadores y jóvenes más amplia avance hacia una identidad de izquierda mucho más clara y combativa.
3. De ninguna manera limitamos esta pelea por una “porción del territorio enemigo” a las elecciones. Por eso impulsamos Nuestra Lucha y una juventud del PTS que combata el  modelo de militancia de La Cámpora (con sus sueldos de 10 lucas y sus patoteadas “nazionales y populares”) y pelee por una alternativa revolucionaria, junto a los trabajadores.
Este objetivo esta redoblado por el rol protagónico que tienen dirigentes obreros como Alejandro López o Raúl Godoy en el FIT, así como otros dirigentes de Subte, Kraft, docentes, etc. Y esto es así, porque desde el PTS, nos ponemos el objetivo de impulsar fracciones clasistas en los sindicatos, de las cuales surjan dirigentes y militantes obreros que rompan con la idea de que los trabajadores solo tienen que poner el lomo para trabajar, e incluso para luchar por salario, pero que no pueden hacer política, no pueden debatir con intelectuales y serlo, no pueden ser dirigentes, propagandistas, revolucionarios, internacionalistas, ni siquiera ser candidatos porque eso es tarea de los “profesionales” de traje, de los “expertos” que manejan el país (o sea, de la burguesía). Sería buenísimo que de los movimientos sociales y de desocupados surgieran nuevos dirigentes como surgieron en batallas duras como Zanon y Brukman, huelgas y procesos de organización como ferroviarios, Kraft-Terrabusi, etc. Por eso, el paso que dieron los compañeros de la agrupación Marrón del Sindicato Ceramista de Neuquén es fundamental y es histórico. Desde el PTS le damos mucha importante el surgimiento de nuevos militantes y dirigentes obreros políticos, que es una precondición fundamental para construir un partido revolucionario de la clase trabajadora.

Este segundo aspecto, más estratégico, de la constitución del FIT y del rol del PTS en el mismo, es otro de los motivos por los cuales la izquierda independiente debería considerar el apoyo al FIT como una forma de impulsar una política de independencia de clase de los trabajadores, la juventud y sectores populares. Los compañeros del FPDS, de La Mella y otras organizaciones de la llamada izquierda independiente, han planteado expectativas en ciertas oportunidades hacia Pino Solanas o han apoyado políticas puntuales del kirchnerismo, sin ver, a nuestro entender, que lo que los k hacen ““por izquierda”” (que cada vez es menos) actúa permanentemente como cobertura de sus golpes por derecha y su política estratégica de fortalecer un Estado de clase luego de la crisis del 2001.
Creemos que esto tenemos que ponerlo en discusión y abrir un debate fraternal.
Por eso les proponemos apoyar el FIT y realizar foros de debate político y estratégico en todo el país, para discutir los diferentes proyectos de izquierda y centroizquierda actuales.
Foros donde se expresen las opciones de la centroizquierda kirchnerista, la centroizquierda pinosolanista, las organizaciones de la izquierda independiente y el frente de izquierda. De estos foros pueden participar intelectuales de las diferentes tendencias para enriquecer el debate, así como dirigentes obreros, estudiantiles y de las organizaciones sociales. Es decir, no pretendemos realizar debates solo entre candidatos sino entre organizaciones políticas y proyectos políticos. Podemos organizar este tipo de actividades en Facultades, escuelas, centros culturales barriales, en sedes de organizaciones sindicales combativas, y así abrir un gran debate político que, creemos, importantes sectores de trabajadores y estudiantes están interesados en abordar, participar y conocer. La propuesta es que apoyemos y militemos el FIT en común, mientras avanzamos y profundizamos estos importantes debates. Pongamos manos a la obra. 

[1] Tampoco apelamos a un apoyo “pasivo” como el que exige el kirchnerismo a todos sus apoyos “críticos”. No decimos “apoya el FIT” y la campaña la decidimos nosotros. Al contrario, impulsamos “Comités de Base del FIT” para que en cada lugar sea un comité con las diferentes organizaciones del FIT, otras que apoyan, y compañeros independientes los que discutan y decidan la campaña a realizar. Donde se discuta además profundamente la política del FIT, los límites que tiene, las posibilidades, etc. Este sería un espacio para que, actuando en común, podamos discutir las diferencias que tengan con el FIT.

[2] La diferencia fundamental que tuvimos con PO es que después de la muerte de MF ellos se dividieron de una enorme asamblea unitaria para hacer acciones propias, inconsultas, arrogándose la representación de los tercerizados. Desde el PTS y la agrupación Bordó que integramos con militantes obreros independientes, actuamos siempre dando pelea en las asambleas por la política que considerábamos acertada, contra sectores más reformistas que planteaban la confianza en Tomada y el gobierno. Criticamos la política del PO que llevaba a dividir a la vanguardia y al activismo de ferroviarios. Por este motivo, la agrupación Bordó salió fortalecida del conflicto y creció. Nosotros no ocultamos estas diferencias con PO a pesar de integrar el FIT, ni tampoco las utilizamos sectariamente para no dar el paso que dimos integrando el Frente.

Anuncios

4 Respuestas a “Propuesta a los compañeros del FPDS, La Mella y las organizaciones que integran la COMPA, para debatir la política electoral y para que apoyen al Frente de Izquierda y los Trabajadores.

  1. Yo voy a votar al frente aunque no me guste la practica de las orgas q lo forman.
    Al menos para q puedan llegar a octubre.

  2. A propósito de la participación de Pitrola ayer en TN
    Dentro de un mundo capitalista,un país secundario y también capitalista en todas y cada una de las reinvindicaciones,en todos sus derechos(más allá de los progresos realizados),la clase explotada,la clase trabajadora va a estar siempre en situación de ret …raso.Partimos de una gran injusticia,pues esté sistema es la explotación del hombre por el hombre,la humillación del y hacia el hombre.así pues no vamos a encontrar en este país algún punto en el cual los derechos del trabajador(como dije antes,más allá de los avances realizados)no estén incompletos o ausentes.Así es que,por esta razón,la crítica “dialéctica” del trotskismo resulta tan fácil;así es que ser revolucionario en este país sudamericano es curiosamente tan sencillo;así es que las chicanas de Pitrola son para el troskismo la construcción dialéctica en su explendor.

Los comentarios están cerrados.