Compartimos post: “Pensando en la coyuntura (y el 14 de agosto): batallas tácticas y necesidades estratégicas”

Compartimos hoy un post del Diablo:

Pensando en la coyuntura (y el 14 de agosto): batallas tácticas y necesidades estratégicas

Posted: julio 19, 2011 by El Diablo in 2011, Actualidad, Debates, Izquierda, Movimiento Obrero, Peronismo

Sin querer, la lectura de la coyuntura política nos llevó a algunos análisis comunes con mi amigo Leo Norniella que intercambiamos por mail. De ese “diálogo” no buscado, surgió este post que compartimos con nuestrso lectores.

Al menos en un punto, tiene razón Verbitsky. La derrota del domingo pasado en la CABA no representa en sí misma “el comienzo de la caída del kirchnerismo”. ¿Que vimos en la CABA? Un voto conservador cosechado bajo el signo de la estabilidad económica, una tendencia que se reafirma con el triunfo de los oficialismos como hemos visto en otras provincias. Por eso también tiene razón Blanck cuando revela “la insensatez de haber supuesto que el voto a Macri era conservador ‘en el sentido de no mover nada’, pero que el futuro voto a Cristina sería conservador en el sentido de ‘mantener las transformaciones que se hicieron en el país’. En tal caso, aunque uno claramente más de derecha que otro, ambos votos van a ser conservadores. Es más, posiblemente un 20 o 30% de los votantes de Macri en la CABA voten por Cristina en Nación (algo de esto dice un bloguero P acá).

Sin entrar en disquisiciones sobre el voto peronista que traccionaron las “unidades básicas” pro-peronistas de  Ritondo y Santilli, un fenómeno de típico populismo peronista que un sociólogo de pura cepa como Artemio López no deja pasar ni en broma y ya venía alertando como una conurbanización de la CABA (así se entiende el grito de “faltaron locales, faltaron referentes en los barrios, faltaron punteros” después de la faena del domingo 10/7), al gobierno no le alcanzó con compartir la agenda del macrismo en lo sustancial: criminalizar la pobreza y atacar la acción directa. Como denunciamos desde el Frente de Izquierda, “esto se mostró con claridad en la militarización de la zona Sur, implementada por Garré y reivindicada por Filmus o por la justificación del candidato de Cristina a la represión a los docentes santacruceños…”. El derrotero posterior (Fito incluido) ya es otra historia que merecería un post aparte. Valga citar nomás las duras palabras que la intelectualidad K le espetó a Filmus, la campaña, 6,7, 8, etc. De capa caída, Carta Abierta ya dio por perdida la ciudad y ahora se retuerce en criticas y autocríticas como quien se mira al espejo y se putea a si mismo. Eso si que es “friendly fire”!

Sobre nuestra propia performance electoral con el Frente de Izquierda, dos de nuestros principales candidatos expresan acá nuestra posición. No logramos lo que hicimos en Neuquén, donde conquistamos un diputado obrero. Pero hicimos una gran campaña militante que nos enorgullece, haciendo más conocidas nuestras ideas y nuestros candidatos, los cuales eran nuestros objetivos políticos en la campaña. Pero algunos peronistas que visitan nuestro blog nos critican por no hacernos el harakiri con el enjuto resultado electoral (14.000 votos a Jefe de Gobierno, 17.500 a legisladores y 20.000 a las comunas). Pero sucede que el balance del PTS, dentro del FIT, se corresponde con la naturaleza que tiene para nosotros esta (y cualquier otra) campaña electoral burguesa: es un problema táctico, no estratégico. Y en el terreno táctico, ni siquiera fue el principal. Como diría Santullo, “no queda tiempo para lamentos… esta batalla es solamente un primer levantamiento”.

Volviendo al kirchnerismo, la CABA no va a ser la primera derrota electoral que sufra… ni la última. Aunque el “Perro” lo disimule, parece que esta vuelta la mano viene dura. El domingo que viene en Santa Fe se espera una muy probable (y muy anunciada) mala elección (el “Chivo” Rossi puede salir incluso detrás del Midachi Del Sel, “un traspié de impensables consecuencias que con seguridad traspasaría las fronteras impactando de lleno en la Casa Rosada”. Y esto no lo decimos nosotros, sino Artemio López acá, choreando de acá). Para colmo, el Lole también salió a desmarcarse de Rossi a sólo 6 días de las elecciones… y de la visita de Cristina. A su manera, también Córdoba arrojará un mal resultado para el gobierno nacional. Ojo, es cierto en el 2007 Cristina Kirchner perdió en Capital, Santa Fe y Córdoba, y después ganó en primera vuelta. Pero esta es una lectura tranquilizadora para aminorar el impacto de las derrotas.

Sin embargo, lo que nos resulta más interesante es que a la desazón electoral, se le suman otros condimentos no menos picantes (¿o acaso más?):

1) El escándalo de corrupción de Schocklender y la Fundación de las Madres, “claro ejemplo del ‘transformismo’ mediante el cual Néstor Kirchner, a partir de 2003, cooptó y convirtió a una organización de lucha en un apéndice de la política oficial”, sigue dando replicas. Ahora los obreros maltratados de la Fundación de las Madres le reclaman a Hebe de Bonafini en un cuadro patético cubierto con saña por la prensa. Es que el escándalo Schoklender fue tomado por la corporación mediática con el premeditado objetivo de deslegitimar de conjunto la lucha del movimiento de derechos humanos. Pero ya no es la Hebe que, a pesar de las diferencias, estuvo con nosotros en el 2001, en Brukman, en Zanon. Es lamentable, pero esta Hebe es la que sembró dudas sobre la desaparición de Julio López, no dijo nada sobre la de Luciano Arruga, ni denunció la represión y el asesinato de los Qom. Es la Hebe que está sufriendo las “consecuencias de liquidar la independencia política”, como afirma acá nuestra compañera Myriam Bregman. Y la única que festeja con esto es la derecha.

2) Hace pocos días salió a la luz que Gerardo Martínez, dirigente de la UOCRA y principal candidato de Cristina para suceder a Moyano en la CGT, fue un servicio del Batallón de Inteligencia N° 601 en la dictadura. No podemos afirmarlo, pero es posible que la primera luz sobre este caso haya venido “desde adentro”. Por estos días no le faltaron razones al moyanismo para “tirarle algún muerto” al gobierno nacional después del “injusto” desaire que se comieron en las listas del FPV. Se entiende, Cristina armó una lista para un nuevo mandato en el que no tuviera que deberle nada a nadie… El problema es que con Moyano ya tenía deudas contraídas desde antes por su marido… y por ella misma. ¿O no fue la burocracia moyanista la “hizo un gran aporte a la estabilidad política, manteniendo a raya al movimiento obrero, acordando techos “moderados” que marquen el ritmo de las paritarias, permitiendo la existencia de millones de contratados, en negro, precarizados y cumpliendo fielmente su rol de policía interna en el seno de la clase trabajadora”, como bien dijo acá nuestro amigo Fernando de Córdoba?.

3) En cuanto a Martínez, después de haber laburado como buchón de los milicos genocidas y luego como perro faldero del menemismo, como escribió el amigo Lucho Aguilar, “ha continuado al servicio de los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner (…) Desde su gremio ha sostenido a fuerza de prebendas y patotas las brutales condiciones de explotación de los obreros de la construcción. Tercerizados en las acerías y el petróleo. Encabezando el ránking de trabajo en negro. Pagando sus propias indemnizaciones. Derribados de los andamios y enterrados en zanjas, trampas mortales del ‘boom inmobiliario’. Mientras esos miles de albañiles le pusieron el cuerpo al ‘modelo de crecimiento’, los hombres de Gerardo hicieron de fuerza de choque oficial no sólo contra los opositores del gremio, sino contra otros trabajadores que enfrentaban al gobierno, como los docentes y estatales en Río Turbio o Plaza Huincul, los empleados de comercio en Río Gallegos o los asambleístas en Chubut. Gerardo Martínez ha seguido al servicio de los capitalistas y el Estado”. Como dijo ayer José Montes, lo de Martínez no es “no es historia del pasado”.

4) Al caso de este burócrata denunciado le siguió después otro, el de Carlos Quintana, jefe de UPCN Buenos Aires, que lo pescaron a punto de tomarse un buque a Uruguay con 45 mil dólares en un bolsito. ¿Devolución de favores a Moyano? Posiblemente. El tipo asegura que la guita se la hizo por derecha, ganándose 3 palos verdes con el Loto. Como sea, por internas del propio peronismo, ataques de la “Corpo” o simple ineptitud en el arte de esconder las trapisondas inoculadas como una enfermedad en cada organismo u ONG corrompido por la caja oficial, al kirchnerismo le está saltando un escándalo por semana… No es muy difícil adivinar cuál podría ser el próximo.

5) Pero el revés más duro fue otro: el resultado “no concluyente” de los análisis de ADN en el caso de los hijos de Ernestina Herrera de Noble. Lo sabemos, la comparación se hizo con tan sólo 55 casos, de personas que se encuentran desaparecidas entre 1975 y 1976 y cuyos familiares dieron muestras de sangre. Por eso es una mentira brutal la de Clarín afirma que Marcela y Felipe Herrera de Noble definitivamente no son hijos de desaparecidos. Pero a pesar de ello, la “Corpo” le propinó una derrota espantosa al kirchnerismo. Desde entonces, toda la oposición se encolumnó groseramente detrás de Clarín y la Sra de Noble. Como dicen nuestros compañeros de Sacado del Medio, el gobierno está pagando con una derrota ante su principal “enemigo declarado” por haberse negado sistemáticamente “a abrir todos y cada uno de los archivos de la Dictadura que tiene en su poder, como gerente y garante de las instituciones del Estado argentino. No podría ser de otra manera, ya que estratégicamente todo gobierno capitalista debe preservar sus fuerzas armadas y sus instituciones represivas”.

¿Qué tienen en común todos estos fiascos? Por un lado, que el kirchnerismo no quiere (ni puede) llevar hasta el final sus principales campañas políticas y eso está en la esencia de su doble discurso. Pero por otro lado, más profundamente, es la verificación de que el “consorcio de intereses” que fue garante de la gobernabilidad kirchnerista junto a un sistema de cooptación y compra de voluntades que lo adulaba se están cayendo a pedazos. Lejos de cualquier tipo de “hegemonía kirchnerista”, los componentes fundamentales de lo que hemos definido como el fin de ciclo kirchnerista reaparecen y laten ahora con mayor intensidad.

Esto no quiere decir que se hunde el gobierno ni otras definiciones de catástrofe por el estilo. El problema que queremos plantear está más en la situación que en la coyuntura, más en el largo plazo que en el corto. La economía sigue marchando bien (mientras la inflación no se vaya de madre), las cosechas baten records históricos (habrá que mensurar estos datos duros con los votos que sepa cosechar CFK en las ciudades “epicentro de la reacción” durante el conflicto del campo) y es la base del conformismo social que mostró su cara más fea en las elecciones de la CABA. Así las cosas, en lo inmediato lo más probable es que Cristina pasa a segunda vuelta y haya un tercer mandato kirchnerista. Pero si aún con este cuadro vemos crecientes síntomas de descomposición dentro del régimen kirchnerista, tan sólo imaginemos como pueden llegar a ponerse las cosas si el “elemento catastrófico” de la crisis económica que recorre con furia Europa y EE.UU. pega sus coletazos por estos lares.

Frente a esta perspectiva, se hace más claro el carácter absolutamente reaccionario de la reforma electoral y las primarias obligatorias del kirchnerismo, unas elecciones que sólo sirven para proscribir a la izquierda obrera y las nuevas fuerzas políticas para acallar sus ideas. Salvo Ishii, que se presenta para “disputarle” la interna por la gobernación de Buenos Aires a Scioli con la ridícula lista “6,7,8”,y los casos de algunas intendencias de la PBA -en algunas de las cuales llegan al ridículo de 6 candidatos K para la intendencia, como en San Martin (¡si eso no es una pelea por la caja municipal que alguien nos explique que es!)-, no va a tener contiendas internas porque cada partido o alianza lleva candidatos o fórmulas únicas. Y esto lo reconoce sin sonrojarse lo reconoce hasta el diario de Yrigoyen.

Después de haber sorteado un sistema kafkiano para poder presentarnos (conquistando más de 75.000 afiliaciones en 19 provincias) ahora se nos impone obtener alrededor de 400 mil votos (el 1,5% del padrón) el 14 de agosto para recién poder presentarnos en las verdaderas elecciones nacionales de octubre. Buscan borrarnos del mapa político por tener una agenda opuesta a la que levantan tanto la derecha como el gobierno, preocupado en “imponer el ‘orden público’ contra la acción directa y mejorar la ‘rentabilidad’ de los empresarios mientras millones viven necesidades acuciantes”. Quieren proscribirnos por expresar en nuestro programa las demandas sentidas por millones de explotados, por proponemos desarrollar la subjetividad y la conciencia de los sectores de vanguardia de los trabajadores y la juventud.

Para Manolo Bargue, por nuestra “labor seria y admirable”, mereceríamos “superar el umbral del 1,50%”. Se agradece la consideración, aunque tememos que no sea tal, sino más bien un llamado de atención para los propios. Es evidente que los trotskistas no somos todavía una amenaza “electoral”… pero si somos una amenaza en las calles, en las fábricas, en las escuelas y universidades, sobretodo si lo que consume al partido de gobierno son las luchas internas, en particular con su ala sindical con la cual pareciera que Cristina se ha dispuesto a quemar algunas naves (si no todas). Según La Nación, la UIA tiene la misma preocupación cuando dice que: “Lo peor que nos podría pasar es la situación de Kraft: un descontrol sindical”. En definitiva, lo que preocupa es la emergencia de la “anomalía argentina” de la mano de la izquierda obrera, algo que ya hemos discutido en algún otro post.

El próximo 14 de agosto tenemos planteada una gran batalla contra el régimen político y la reforma electoral proscriptiva del kirchnerismo. Por suerte, los compañeros del PO con quienes conformamos el FIT, parece que han cambiado de posición y están dispuestos a llevar adelante esta batalla de denuncia y enfrentamiento al régimen, luego de haber sostenido una posición inaudita… de rechazar todo apoyo por motivos “democráticos”! A pesar de los vaivenes, saludamos la reorientación de los compañeros. No haberlo hechi, hubiera sido una capitulación política ante un régimen brutalmente proscriptivo y antidemocrático.

Al calor de esta campaña, desde el PTS tenemos el desafío de difundir una “Agenda de los trabajadores”, un programa obrero y socialista que ningún otro candidato va a levantar en estas elecciones. Esta tarea se corresponde con nuestro objetivo durante la campaña, que no estará ceñido principalmente al aspecto táctico de la contienda electoral, sino a la necesidad estratégica de desarrollar y fortalecer “una corriente militante de miles la cual estamos impulsando con el periódico clasista Nuestra Lucha, que gane peso y simpatía en una franja de los sindicatos, las universidades y los barrios populares, que conquiste nuevos puntos de apoyo para la lucha de clases que se presentará más aguda en el período que viene, de nuevas convulsiones sociales, en el marco de la crisis capitalista internacional” (LVO N° 435). Una corriente que en definitiva sea la base de construcción de un partido revolucionario con extensión nacional. Como mostramos acá en pequeño, hay bases para avanzar en esta gran tarea.

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