Algunos apuntes sobre el PJ en Santa Fe y los motivos del kirchnerismo para silenciar a la izquierda.

Hace varias semanas que este blog está “semiinactivo”. Claro que a diferencia de los blogueros K, los T opinamos que la militancia es algo más que escribir desde la casa (aunque aspiramos a escribir más y mejor)… Algunas de las cosas que estuvimos haciendo se pueden ver acá. Otras, que no entran en los comunicados, tienen que ver con las innumerables trabas que hay que superar para poder tener una voz en estas elecciones. La más reciente: poner nuestros spots en los medios televisivos y radiales. Una tarea que, como definieron los compañeros de El Diablo en relación a la legalidad, es un verdadero desafío kafkiano. Para resumirlo, en medio de los infinitos llamados que se deben realizar a los medios, una simpática señora nos respondió: “¿por qué no contratan a una agencia de publicidad que haga todo esto por ustedes?”. No señora, habría que contestarle, nosotros no somos el PRO, ni el PJ ni el PS que están bancados por empresarios o por las arcas del estado y que gastan millones en sus campañas para conquistar sueldos escandalosamente altos y llevar una vida de comodidad y consumo imposible para la mayoría del pueblo trabajador. Nosotros somos la izquierda. Los que queremos que los diputados ganen igual que una maestra. En provincia de Buenos Aires, un fallo escandaloso obliga a los partidos de la izquierda a garantizar el reparto de sus propias boletas en cada una de las más de 4000 escuelas que estarán habilitadas para la votación. Será otro desafío al que tendremos que responder con militancia, un tipo de militancia de la cual los K, los PS, los PRO que elevan sus globitos de colores al ritmo de Gilda, no tienen ni idea.

El PJ Santa Fe: entre la maldición reutemista que no se puede conjurar y el enigma de los sindicatos.

Aunque las derrotas esperadas son menos duras, cuando llegan no dejan de golpear. Y si el que recibe el golpe ya venía medio machucado, bueno, duele un poco más. Desde los blogs y la prensa T, venimos insistiendo en que la fortaleza coyuntural del kirchnerismo entraña una profunda debilidad estratégica. También venimos hablando que desde poco antes del asesinato de Mariano Ferreyra el kirchnerismo abrazó un “giro a derecha” que Carta Abierta parece haber descubierto hace unos días (lo cual da para otros posts, aunque ya se puede ir leyendo algo acá y acá) y que algunos blogueros K se lamentan que no haya empezado antes. Los kirchneristas nos han respondido con sorpresa “no hay ninguna debilidad estratégica, Cristina gana en octubre”. Como si ganar en octubre fuera un bálsamo místico que habrá de curar todas las heridas.
Santa Fe amenaza con repetir el escenario de 2007, donde un PJ de hecho dividido, perdió la provincia con el Frente Progresista de Binner y la UCR. Aquel 2007 preanunció –lo supimos poco tiempo después- la división que se nacionalizaría con el lock out patronal de la Rural y sus amigos “centroizquierdistas” de Federación Agraria que hoy pueblan las listas de Proyecto Sur. Se verá cuanto de realidad tiene el comunicado oficial que la cúpula del justicialismo respaldando a Rossi; o si los dirigentes locales se abocarán a garantizar sus puestos y que a gobernador “sea lo que Dios o Del Sel quieran”. La maldición reutemista no es fácil de conjurar, aunque hay que decir que los kirchneristas hicieron de todo para seducir al ex Formula 1: el Movimiento Evita no cotiza en bolsa. Las palabras de Reutemann, como es usual, gozan del hermetismo suficiente como para decir “no es para tanto”. Pero declararse P y no K a cinco días de los comicios, no es poca cosa.
Aunque algunos parecen haberse olvidado, hay otro dato local que es también nacional. El primer dirigente de la CGT que anunció su descontento con las listas fue el santafesino Schmidt. Otro que pisa fuerte, Maguid de UPCN, militó para Bielsa en las internas. Solamente bajo los efectos de algún alucinógeno se podrá decir que el compañero de fórmula de Rossi, Hoffman de Ate Santa Fe, garantiza algún apoyo serio del aparato sindical provincial, mientras la CTA es la crónica de la división anunciada. La división nacional tiene sus claras muestras locales. Hoffman con Rossi y el sector degennarista, representado entre otros por el Secretario General de Ate Rosario, Acedo, apoya al sojero Binner. Claro que la división no impidió que en Santa Fe ambas alas actuaran de forma tal que fuera derrotada la lucha de Paraná Metal (ver algo de esto acá). La CGT, por otra parte, no estuvo exenta de divisiones y feroces internas en la provincia de Santa Fe: por solo recordar algunas, se puede hacer clic acá, acá y acá.  Este complejo panorama sindical, dará que hablar. A veces, en sus internas, los burócratas abren compuertas que aunque hoy puedan contener, en momentos de crisis serán difíciles de cerrar. Y esto, en el cordón que supo ganarse el nombre de la serpiente roja del Paraná, no es poca cosa.
Las dificultades de Rossi no se limitan a cómo actúe el aparato. Aunque Cristina y el ministro de agricultura Dominguez remontaron la imagen negativa en el “interior profundo” (por ejemplo donando unos 400 mil pesos a la Sociedad Rural de Rafaela, bastión del reutemista Perotti, para que amplíe su predio) esto no necesariamente es ganancia para Rossi, la cara pública de las retenciones, que recibió los huevazos de la “patria sojera” (a la cuál, dicho de paso, le habla en primera persona Binner para responder los dichos de la presidente). La foto de la unidad, donde Rossi posó con el reutemista Perotti y con el ex funcionario de la dictadura, Juanchi Mercier, ¿rendirá sus frutos? ¿o dará para más reproches de Carta Abierta que a contramano del rumbo efectivo del gobierno están pidiendo “volver a la agenda igualitaria” y “perder en la diferencia antes que ganar pareciéndonos a lo que combatimos” (María Pía López dixit)? Veremos, pero aún si, sorteando estos problemas, Rossi hiciera una buena elección (que a esta altura parece que sería salir segundo), no tiene un panorama fácil el kirchnerismo en la provincia.

Los motivos para silenciar a la izquierda.

Artemio dice que las derrotas locales no comprometen el triunfo de Cristina en octubre. Esto parece ser así, por ahora. Lo cual, habría que decirle a Fito y a Carta Abierta, significa que esos votantes gorilas de Macri y Del Sel, votarán a Cristina. Y Filmus y Rossi lo saben, por eso toda su campaña estuvo y está basada en ganar el voto macrista y reutemista, respectivamente. Si Fito y Carta Abierta nos pueden convencer de que hay una sola diferencia política entre Macri y Scioli, este blog se compromete a darles un premio.
En fin, las derrotas locales no parecen condicionar por el momento el triunfo de Cristina en Octubre, pero sí condicionan el próximo gobierno kirchnerista, que tendrá que gobernar sin puntos de apoyo fuertes en las principales provincias y distritos (Capital, Córdoba, Santa Fe), con el enigma Scioli en Buenos Aires, que veremos cómo querrá cobrarse el desaire Marioto, un PJ que se prepara para disputar la sucesión pos K; el vínculo con los sindicatos, principal herramienta de contención del movimiento obrero, en su peor momento (y con Gerardo “sevilleta” Martínez en medio); la crisis de los organismos de DDHH y en general de la hegemonía de la coalición gobernante (de lo cual Carta Abierta es expresión) y una crisis económica internacional incontenible, que solo un loco o un ingenuo puede decir que no tendrá efectos en la Argentina.
A esto hay que sumarle que la principal fortaleza coyuntural del kirchnerismo es la principal debilidad para la dominación burguesa de la Argentina: la inexistencia de un partido o coalición opositora que hoy pueda capitalizar las derrotas locales del kirchnerismo, es a su vez la inexistencia de una alternativa burguesa de recambio que pueda capitalizar una crisis del gran partido de la contención que es el PJ. La virtual desaparición de Alfonsín de los estudios de TN es expresión de que la única apuesta seria deberá dirimirse al interior del PJ, pero para ello habrá que conjurar la amenaza de un movimiento obrero concentrado, con una tradición combativa que aún con la derrota que significó la dictadura y el neoliberalismo tiene débiles pero estratégicas expresiones en la actualidad; y una nueva generación combativa, el “sindicalismo de base”, que vota a delegados de la izquierda para luchar contra la burocracia y las patronales, y cuya emergencia en la política puede ser un canal de expresión y organización para cientos de miles en un momento de crisis como el que se viene. Al mismo tiempo, la emergencia de amplios fenómenos de combate, lucha y politización de la juventud a nivel mundial, al calor de la crisis, son alentadores y tienen su expresión en Argentina (no en la secta de arribistas de La Cámpora, claro está).
Este, en ultima instancia, es el motivo estratégico (y preparatorio) del kirchnerismo y en general del régimen político burgués para proscribir a la izquierda. En esto se basa también el interés todos los candidatos capitalistas por tomar la agenda de seguridad (que en la Capital Federal mostró su verdadera cara) con la cual pretenden fortalecer las fuerzas represivas del Estado para imponer ajustes y ataques en las futuras crisis.
En las internas del 14 de Agosto todos los candidatos patronales dicen lo mismo o cosas parecidas, lo unico “nuevo” que se define es la proscripción a la izquierda y a los que luchan. No hay verdaderas internas porque cada partido tiene una sola fórmula. La interna no sirve para definir los candidatos de los distintos bloques, pero para una de las cosas para la que sirve es definir si la izquierda y los que enfrentamos las agendas a derecha de todos los candidatos capitalistas, puede presentar candidatos en Octubre o no. Por eso, la única posición democrática consecuente es apoyar las listas del Frente de Izquierda y de los trabajadores. Esperamos que compañeros de lucha como el FPDS, La Mella y las organizaciones de la Compa, elijan en este caso la posición que tuvo el FPDS en Neuquén donde apoyaron al FIT y no la lamentable declaración que sacaron ante las elecciones en Capital Federal.
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