500.000: un primer análisis sobre un triunfo político (no tanto como voto socialista, pero más que un voto democrático)

Como dijo la amiga Virgina aquí aquí, no se trata de un milagro, como faranduleramente tratan de instalar los medios. No nos enojamos con ellos, porque sabemos que hacen, a su manera, un homenaje a una corriente de la vida política nacional a la que muchas veces minimizan, ridiculizan, estigmatizan, pero no pueden ignorar. Nos referimos al trotskismo. Ni milagro de Rial, ni solamente Altamira: cada uno de los militantes del PTS, del PO y de IS, así como los cientos (reales) de fiscales, colaboradores, familiares, redes, amigos que ayudaron a extender la campaña, colaboraron. Cada brocha metida en cal, cada quemadura con soda cáustica, cada madrugón malhumorado de estos meses allanaron el camino de este triunfo político.
Sobre la campaña, creo que los dos frentes “ganadores” (el de Izquierda y el de la Victoria, ;-)) son los únicos que supieron qué decir en la campaña (ver aquí otro análisis compañero).
De la oposición cabe resumir diciendo que cuando la fortuna no te acompaña, aun las decisiones bien tomadas conllevan malas repercusiones. Pero las decisiones fueron también malas: las circenses internas del Peronismo Federal, el giro del hijo del padre de una campaña progre con Binner, al colorado derecholi; el amague de Macri, la margarita deshojada de Pino… Todo parece dirigido por un titirtero K. La tranquilidad de la economía, hizo el resto.
De nosotros, hay que reconocerlo sin modestia: si muchas veces hicimos buenas campañas militantes y sin embargo no logramos el objetivo de “llegar” electoralmente (véase elecciones recientes en Capital), esta vez tuvimos méritos políticos y publicitarios. Lejos de rogar un “voto lástima”, supimos admitir el desproporcionado poco peso electoral de la izquierda (desproporcionado en función de su peso militante y referencia sindical y estudiantil), y ligarlo al ataque contra una inédita cláusula de la reforma kirchnerista de imponer un piso electoral. Dijimos que si la izquierda no pasaba, en medio de una campaña derechizada y vaciada de todo contenido, los únicos que hablamos de propuestas de “profundizar” la resolución de los problemas populares, como salario igual a la canasta, 82%, derechos democráticos como el del aborto, el fin de los procesos judiciales a luchadores, etc., seríamos silenciados. Que en medio de una tormenta capitalista que se viene con chaparrones de despidos y vientos de cierres de fábricas, buscaban censurar a los que mantuvimos abierta Zanon en la crisis del 2001, para que hablen los que permitieron el cierre de Mahle y Paraná Metal en la crisis del 2008. Ese eje el FIT instaló en la campaña y fue un gran éxito que millones conozcan nuestro reclamo, para que más de medio millón nos vote en las primarias. Los 500 mil que votaron al FIT creo que efectivamente NO quieren que esa voz se silencie, más allá de que hoy quieran oir todo lo que tiene para decirle.
Proyecto Sur creyó que pedir apoyo para pasar el 1,5% era demasiado “poco”, una súplica para un partido que tiene camarín propio en TN, pero simultáneamente pagó los costos de 1) ser una copia indiferenciada de Binner que, como original, seduce más; 2) errar toda la estrategia de campaña; 3) ser un partido de figurones y no de militancia, y por ende carecer de estrategia. La entrada del MST y el PCR no agregó claridad sino que puso un condimento más a un plato que no se sabe que sabor tiene.
Desde ese punto de vista, todos se apuran a decir “ojo, que es un apoyo democrático nomás, no son votos ideológicos”. Respondemos: sí y no. Evidentemente no somos tan superficiales y subidos al caballo de creer que en medio de un clima que Pagni llama “conservador” y que preferimos llamar “continuista”, de reelección de gobiernos y de búsqueda de estabilidad, el espacio de la “extrema izquierda” crezca así. Sin embargo es más que un voto solidario. Gran mayoría de los votantes simpatizan con los planteos del Frente de Izquierda, más allá de que consideren que ahora puedan ser aplicados o no, o más allá de que crean que el kirchnerismo es, hoy, lo máximo a lo que se puede aspirar. Pero el voto solidario no fue a Bonacci, a Pastore, ni siquiera a Alcira Argumedo.
El apoyo fue a los que cortamos las vías del Roca para acabar la tercerización laboral, pero no hubiera ido si los asesinos de Mariano hubieran explicado que los querían silenciar. Hernán Puddu, Bocha, fue delegado de Iveco, enfrentó a las automotrices por la precarización y fue echado, luego de que el burócrata Omar Dragún lo expulsara del SMATA. Bocha fue candidato a diputado nacional: solamente en Córdoba capital, donde se enclavan las principales automotrices, sacó 44.000 votos, casi el 7%, ganándole a Dragún. Sí, Bocha pidió que no silencien la voz de luchadores como él que lucharon contra despidos y pasó el 1,5% con creces. Pero si lo hubiera dicho Dragún, pidiendo que no silencien a dirigentes sindicales colaboracionistas con la dictadura como él, que opina que hacía falta parar a “la zurda”, y que no hay que joder con eso de los “DD.HH”, este apoyo no hubiera ocurrido.
Muchas veces en las fábricas, obreros eligen a compañeros militantes socialistas, aun sin compartir todo su bagaje anticapitalista, porque son compañeros que van al frente, que no se venden, que enfrentan las arbitrariedades y porque, en última instancia, conocen que la patronal haría todo por sacar su provecho y compañeros así son necesarios frente a eso. Ese voto también es menos que un voto “socialista”, pero más que un voto solidario. Me parece útil la comparación con lo que pasó ayer.
La campaña de Cristina fue un gran Nunca Menos, pero hacia todos lados: Nunca menos para los “pibes” del velorio de Néstor, que querían que los spots hablaran de la AUH, de las jubilaciones, etc. Pero fue cuidadosamente alejada de cualquier viso de “crispación”. Todo lo que hubiera olido a discurso 2008, fue peinado y emprolijado. No hubo enemigo alguno, objetivo señalado, ni nada. El mensaje implícito: los que están ganando con pala, lo seguirán haciendo; los que aspiran a que sea un gobierno progresista, no retrocederé de lo hecho pero no avanzaré más allá. Los sojeros votaron, claramente, con el bolsillo, y por eso apoyaron a Cristina, que ganó en Córdoba y Santa Fe (y Capital), esquivos en el 2007. Si esta situación próspera se la combina con una gestión como la de Domínguez y con candidatos de cereales como Perotti, fue como decir “aquí no ha pasado nada”. 125 cajas de ahorro para olvidar la 125.
Pero no nos olvidemos: la muerte fortuita de NK y la bonanza, lograron que la candidatura de Cristina se confirme, crezca y se consagre con el enorme triunfo de ayer. Pero no puede liquidar las contradicciones que se atesoran bajo el sillón de Rivadavia. Los intendentes que habían traicionado a NK en el 2009, la tensión con los sindicatos que llegó al paroxismo de la reunión de Moyano con Binner, la crisis que estalló en las alas “transversales” por la cooptación de Hebe y los organismos de DD.HH. y el rol de Milagro (cuac) Salas, tooooodo eso sigue. No olvidemos que una semana antes de que la mitad de las urnas se llenen de votos de Cristina, un gobernador del palo hacía patria matando ocupantes de tierras. María Pía López dijo en la charla del IPS que el kirchnerismo “necesitaba” una izquierda fuerte. ¿No habrán muchos de los 500 mil votos que votan a la izquierda como un contralor, porque se intuye que el 50,7% de votos no inducirá a la profundización del modelo, sino a una mayor bonapartización? Boudou, por más rock que toque, es expresión de esta orientación. Hay que mirar sino a la gerencia boudousista de ANSES, que nada envidia a la de las multinacionales.
Por último, un comentario local. La lista a diputados del Frente de Izquierda, que en Santa Fe fue en la lista del PTS porque somos los que conseguimos la legalidad, encabezada por Octavio Crivaro, no pasó el 1,5% a pesar de que sacó 22.000 votos (1,29%).
Esto, a pesar de haber hecho una intensa campaña en los medios, y en las principales concentraciones obreras y estudiantiles, una enorme demostración militante del FIT, en medio del apoyo velado o abierto de las conducciones de la CGT y ATE-Santa Fe a los K, de ATE Rosario a Binner, y de los máximos referentes de AMSAFE Rosario a Proyecto Sur. Lamentablemente, la candidatura de un peso pesado “progre” como Binner, y el crecimiento de Cristina en todos (todos) los departamentos, que la vapulearon en 2007, ni hablar en 2009, limitó el espacio del FIT. Aun así, pasamos el 1,5% en Rosario, en San Lorenzo, e hicimos elecciones superiores al 1% en Villa Constitución, La Capital, y por poco en Rafaela. El campo se expresó con convicción a favor de la garante de sus ganancias y de su gobernador con proyección. Perotti, intendente de Rafaela (ciudad cuya Sociedad Rural recibió una donación de Cristina de 400 mil pesos para refaccionar su sede), también ganó. Proyecto Sur, pagó caro lo que señalamos arriba, y particularmente estar muy subordinado al propio Binner, más allá de la ruptura. El Frente de Izquierda superó a los pinistas.
Para acabar: no está claro qué curso tome un gobierno de Cristina, aunque prejuzgamos que un gobierno cada vez más apoyado en los Perotti, en Scioli, Barrionuevo y los funcionarios de La Cámpora, no va a encarar la resolución de demandas irresueltas en el (primer) mandato de luna de miel, y en el (segundo) mandato “jacobino” 😉 de los K. Siendo la oposición una brigada Brancaleone de inútiles, está claro que en el propio oficialismo anida una futura superación reaccionaria del kirchnerismo, que claramente empezará antes de 2015. De todas formas, todas las especulaciones que hagamos o hagan otros, tienen la enorme limitación de abstraer la colosal crisis capitalista, que se expresa con sus derivados auspciciosos (huelgas, indignados, lucha de calles), y amenazantes (xenofobia, ataques, descomposición social). En todos los casos, pero particularmente si esto se agudizara, la presencia de una corriente clasista y revolucionaria, de una oposición de izquierda con peso en los sindicatos, en la lucha de clases, entre intelectuales y en la juventud, osea convierte en algo no “útil” o deseable, sino necesario. La campaña que hagamos de aquí a Octubre, en apoyo a la candidatura de Altamira-Castillo en todo el país y en Santa Fe, la lucha por meter diputados, etc., será solamente un paso en este rumbo, en preparar una corriente orgánica que pelee por una salida anticapitalista ante la crisis. Parafraseando a Allen Ginsberg, “Argentina, ¿Cuando serás merecedora de tu (medio) millón de trotskistas?”. No lo sabemos, pero ayer conseguimos medio millón de votos PARA los trotskistas. Por algún lado se empieza. ;P

pd: los compañeros de otras corrientes como la COMPA, que sacaron una declaración ambigua ante las internas, podrían deponer toda mezquindad y apoyar sin ambagues a la única expresión de izquierda que se ganó, con autoridad, el rol de expresar una salida anticapitalista en Octubre. Los militantes de Proyecto Sur, de quienes defendemos el rol de que estén en las elecciones de Octubre y de que logren la banca que legítimamente ganó el compañero Carlos del Frade, creemos que en honor a la lucha contra la proscripción oprobiosa, deberían llamar a votar a los que la denunciamos y derrotamos con militancia.

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7 Respuestas a “500.000: un primer análisis sobre un triunfo político (no tanto como voto socialista, pero más que un voto democrático)

  1. Saludos

    Muy bueno el post. Ahora solo resta consolidar el FIT y dejar los sectarismos de lado. Supongo que muchos compañeros del MAS y del MST van a acercarse al Frente.
    Saludos

  2. esta muy bueno y solo espero q sigamos luchando x nuestros derechos y para q no callen la voz de los trabajadores.
    sigamos la lucha q octubre nos espera

  3. Felicitaciones de alguien que se considera anarquista pero fue a votarlos solo para que no queden afuera. Estoy de acuerdo en que estas elecciones primarias no sirven par anada, más que para eliminar competencia de los K y para ser una encuesta -carísima y pagada por todos- para alimentar su triunfalismo insoportable de aca a octubre.

    Quería comentarles que en Rio Negro faltaron boletas del FIT por todos lados, y esto se debe a que Cristina quiso hacer esta “reforma electoral” propagandistica pero casualmente se olvido de reformar algunos detalles como el responsabilizar a cada partido de sus propias boletas, lo que hace que falten las de los partidos chicos que no tienen le dinero ni el aparato, amén de que se recontra sabe que los partidos grandes se roban las boletas de los demás y hacen todo tipo de chanchullos.
    Yo ví con mis propios ojos cómo los fiscales, presidente de mesa y hasta el encargado de toda la escuela se lavaban descaradamente las manos ante las quejas de falta de boletas.

    • Gracias a todos por el apoyo y los comentarios. Fede, gracias por el apoyo. Lo que contás de Río Negro afortunadamente fue una excepción ya que en la mayoría del país organizamos cientos de fiscales para defender las boletas y los votos del Frente de Izquierda, pero justamente, como vos decís, dependió de la militancia de miles en todo el país y no del gobierno que quiere hacer pasar esta reforma proscriptiva como la panacea de la democracia. Saludos

  4. que bueno que hayan pasado a la general
    no se desalienten si sacan menos votos porque independientemente unos de otros ya somos 3 los amigos que votamos a la izquierda sabiendo que no la votaremos en octubre

    si me preguntas porque hago esto te cuento

    para que saquen mas que Carrio y Pino Solanas

    y no los votaremos para octubre porque las cosas estan cambiando al estilo Venezuela. Bien</

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