Olor a podrido (apuntes en caliente luego del ataque al delegado de la 60 y su familia)

Ya no se trata de un rutinario y folklórico debate en los pasillos de una elección universitaria, o de un encorsetado debate en algún estudio de la televisión. Ni siquera se trata de la polémica ideológica en la que se hacen malabarismos para justificar que un gobierno que después de 8 años de crecimiento, garantiza salarios de 1500 pesos y 50% de trabajo en negro, es un aluvión transformador. No: hablamos de algo mucho más serio ante lo cual los simpatizantes del kirchnerismo, no ya si quieren “ganar una discusión” sino directamente quieren abrir los ojos. El gobierno defiende decididamente una política de velar los intereses de los empresarios, y para ello ha emprendido una Cruzada (así con mayúscula) contra los luchadores, la avanzada sindical antiburocrática y la izquierda.
Una vez que Cristina desde el atril señala ese rumbo, va de suyo que fuerzas oscuras que forman parte de los “11 titulares del kirchnerismo”, comprenden el mensaje y “argentinos, a las cosas”. Atentados, ataques, apriietes, disparos y emboscadas son un método crecientemente usado por las “fuerzas vivas” que componen el kirchnerismo. Lejos, claro, del “aparato garantizador de que no arrebaten conquistas sociales” que dibija el bloguero Manolo Bargue…
El brutal ataque, con el inequívoco sello AAA, pergreñado por la patronal de la 60 junto a los matones de la UTA, contra la nieta (¡!) de un delegado combativo es, además de inmundo, gráfico y ejemplificador. Los que lo hicieron saben actuar, lo hacen fríamente: no atacan al luchador, sino a su entorno indefenso. El objetivo: que cunda el pánico entre cada trabajador, sobre todo los no dirigentes. El mensaje: si defendés tus derechos, enfrentando a la patronal, no te metés “vos” en líos, sino a tu hijo, a tu nieta, a tu “gente”.
Pero, ¿qué otro mensaje podían entender patronales antiobreras y fachas como las de la 60, después de la detención de Sobrero, después de esa burda operación “servicial”? Si fuera el gerente de MONSA, pensaría: “si el gobierno, que hace discursos a favor de los sindicatos, arma una causa trucha con un juez, compra testigos, inventa pruebas, para encanar a un dirigente antiburocrático, yo, que soy un negrero y mafioso empresario, acostumbrado a esos manejes, obviamente que estoy habilitado a pasarle “mensajitos” a los que ponen palos en la rueda de mi empresa”. El “mensajito” llegó: atar a una niña de 15 y pasarle un cuchillo por el cuerpo.
Pero ojo: no seamos ingenuos. Que el gobierno “de los DD.HH.” se junte con ostentación con empresarios como la Mercedes Benz, aun hoy investigados por desaparecer y asesinar delegados, es claramente poner, con todo su prestigio perversamente “transferido” por Abuelas y Madres, un manto de amnistía sobre ese empresariado fascista. Ese empresariado, que tiene muuuucha más experiencia que la izquierda y la vanguardia obrera, y que la camarilla pequeñoburguesa que timonea el gobierno, comprende los mensajes, los gestos, los momentos. 53% de votos de una presidencia que se une a la UIA es igual a ataques.
La oportunidad de este mensaje, incluso, es enorme, y es recibida como un bálsamo por los grandes capitalistas: la crisis, finalmente, no golpeó la puerta sino directamente entró por la ventana, y silvando confiada. El desacople jactancioso e irresponsable del que hablaba el kirchnerismo, no es más que una ficción, y en pocos minutos dos de las “vedettes” del crecimiento K, autopartistas-automotrices y textiles (Alpargatas) anunciaron suspensiones. También en Siderar, Acindar y otros lugares hay no renovación de contratos (despidos). Lo que Cristina, como fase “superior” de kirchnerismo, restauradora, pro empresarial y furiosamente antiizquierdista, enuncia es: ojo el que saque los pies del plato, porque avalaremos ataques e incluso los haremos nosotros. Solo así se entiende lo del Pollo y lo de la Tendinitis, como también que apañe a Insfrán, a Aníbal. Los apaña porque ella dirige la agenda política, y no es que sean “manzanas podridas del entorno” como ingenua/cínicamente sostienen los que hacen el ajedrecístico esfuerzo de apoyar al kirchnerismo desde la izquierda.
Traduzco: Soria no cayó del cielo. Este nazi, amigo de Priebke y servicio durante la masacre del 26 de junio de 2002, va hacia el kirchnerismo, porque en realidad el kirchnerismo se acerca a Soria. Había que oirlo a Scioli ayer con Blanck y Van der Kooy, cuando éstos lo tentaban a que haga una oposición dentro del peronismo. Lejos de cuando Scioli le tentaba ese convite de Clarín (antes de que el corazón de Néstor deje de bombear), el motonauta manodurista respondía ayer, confiado, que no hacía falta. No hace falta porque Cristina se sciolizó, muy a pesar de muchos, perdón, imbéciles, que justifican cualquier cosa sin darse cuenta de que el oficialismo se deshará con desprecio de todos aquellos que crean que el gobierno se propone construir progresismo, ni qué decir una “patria socialista” que este peronismo decadente y sin ambiciones, ni enuncia como utopía discursiva.
Aquellas corrientes de la izquierda, partidaria e independiente, que buscaron gestos o aspectos positivos en el kirchnerismo, quizá sea momento de que comiencen a apostar a las propias fuerzas de la izquierda y los trabajadores antiburocráticos, para dirigirse a millones, y no pasar de un kirchnerismo crítico, a seducirse con la centroizquierda sojera. Pasar de reconocer los “méritos” de ciertas políticas del gobierno, que no son más que despreciables mendrugos, migajas que tiran con desdén en la cara de miles que luchamos durante años, a apoyarse ahora en sectores de la oposición burguesa, es combatir la ceguera tirando sal en los ojos. Ahí, la importancia de una elección universitaria, es enorme: aquellos que quieran superar a la Franja Morada manteniendo una Federación burocrática, vacía, y haciendo un bloque político con las huestes de Binner, apuestan a un fracaso y ensucian las banderas de una izquierda, que debería pelear por un movimiento estudiantil antiburocrático, solidario, unido a los trabajadores, y no una militancia estudiantil afecta a la rosca, reparto de cargos, y gestión de servicios.
El kircherismo muestra sus colmillos, sí, y está fuerte, no somos ingenuos. Eso es lo que le permite y le hace hacer operaciones burdas como la del Pollo, sin pagar costos enormes. Pero, justamente, la derrota de esta operación demuestra que si la izquierda, los sectores antiburocráticos de trabajadores y estudiantes, enfrentan decididos estos ataques (y los que vendrán), toda la fortaleza oficial puede volverse relativa, y sectores que luchamos honestamente por ideas de transformación sentidas y populares, como salarios dignos, acabar con el desempleo, verdaderos subsidios al desempleo, la nacionalización de la banca y las privatizadas, acabar con la burocracia sindical mafiosa, abrir los archivos de la SIDE y las fuerzas de seguridad, encarcelar a los genocidas, podemos podemos fortalecernos como alternativa de izquierda y anticapitalista. Los más de 500 mil votos del Frente de Izquierda, no son expresión de “lástima” que sintieron sectores hacia la izquierda, sino del apoyo conciente entre los trabajadores de Kraft y la Alimentación, del Subte, de jaboneros, de miles de estudiantes, de miles de docentes, de metalúrgicos, de intelectuales, etc., a las luchas que damos desde el PTS y los partidos del FIT, día a día. Una enorme campaña de defensa de los delegados opositores perseguidos, por el desprocesamiento de los 5000 luchadores, contra los despidos políticos, comenzando por desnudar la cloaca político-servicial-judicial contra el Pollo, denunciando al gobierno de Cristina, exigiendo que se vaya Aníbal y el Juez, puede ser una forma eficiente y educativa de señalar, aun a aquellos compañeros que apoyan al gobierno (o sobre todo a ellos), que el kirchnerismo gobierna para los empresarios que ellos padecen, y que solamente la izquierda revolucionaria propone una superación a favor de los trabajadores y el pueblo pobre. La marcha a un año del asesinato del compañero Mariano Ferreyra, es una oportunidad de expresar esta estratégica lucha, frente al gobierno que apaña a los asesinos.

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4 Respuestas a “Olor a podrido (apuntes en caliente luego del ataque al delegado de la 60 y su familia)

    • Ja, el padre de CFK era colectivero, pero era patrón, socio de la empresa, accionista o como quieras llamarlo. Y aún así CFK para la hija de Rucci o de Vandor con sus macarteadas a los luchadores obreros. No es más que una gorila para quien se armó una historia paralela, un mito de creador de perseguida política. La mina se rajóal sur con NK donde laburaban de rematarle la casa a la gente, mientras acá los compañeros montoneros eran abatidos. Ella es parte de la derecha peronista, nada por fuera de eso.

      • corrijo: “parece la hija de Rucci o Vandor con sus macarteadas a los luchadores obreros”

  1. Yo apoyo al FIT, pero me parece que podrían haber hecho cuando menos dos post diferentes para no mezclar el hecho aberrante del apriete con la despreciable y antipopular rosca fubista.
    Saludos.

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