Deshilachando el 53% y el desempeño del Frente de Izquierda (reflexiones urgentes, al menos para mí)

Hacemos nuestro (esperemos) aporte, a las numerosas voces que se elevaron desde la trotskósfera, como podemos ver acá, acá, acá, acá y acá.
Cristina ganó, por mucho: más del 53%. La oposición patronal, un conglomerado de ciegos que se chocan y se estorban mutuamente, no logra hacer un armado medianamente pasable, y el DT, el jefe del Gran Diario, que tenía trato preferencial hasta que maltrató a su vástago durante la 125, se mira acongojado al espejo y piensa: “ya no soy el hábil armador de antes”. Debe conformarse con un anestesista socialista, con un fuerte olor a De la Rúa, que sacó un 14%.
Los kirchneristas festejan: los que se “visten de pueblo”, en la Plaza de Mayo a la que nunca visitaban. Los que dirigen la batuta, tomando unos champucitos en el menos populoso Puerto Madero. Las burbujas asfixian, el optimismo linda con la irresponsabilidad, y el exitismo, con el cortoplacismo.
El plan clarinista para deshilachar el poder kirchnerista que hoy parece incontrastable, parece ridículo en la coyuntura. Sin embargo, todo lo sólido se desvanece en el aire, y quedan 4 largos añitos de “aire”.
El régimen político que queda luego de las elecciones no es un “tigre de papel”, sin embargo sí tiene numerosas contradicciones a las que hay que dar importancia. Hay una hiperconcentración de la política, primero, dentro del PJ y, luego, en la figura presidencial (tendencias bonapartistas). En el 2008-2009, es decir con la crisis agraria y las elecciones de medio término, se había debilitado mucho el gobierno, pero había dado como resultado un régimen político con un juego de “oposiciones” “sano”, más republicano, digamos. Hoy, el mundo de los choques y oposiciones murió por fuera y se refugió adentro del PJ y particularmente en la figura de Cristina. Esto, que para los previsibles apologistas K es señal del triunfo, en realidad acrecenta el riesgo de implosión, cuando las condiciones económicas y políticas jaqueen la “fortuna” cristinista, y desnuden la enorme bolsa de gatos que anida dentro del Frente para la Victoria, que amucha a Madres de Plaza de Mayo, al ladito de amigos personales del nazi Priebke.
Ya no es tentador ofrecerse como jefe anti K del peronismo (pregúntenselo a Tachuela Duhalde, sino), como lo era antes de que el corazón de Néstor se detenga. En ese momento el plan era ensanguchar a los K con una centroizquierda republicana, y con una oposición peronista de derecha. Hoy las disputas, remarcamos, se darán en las fauces del cristinismo. Quizá por ello la tendencia a llevar la restauración kirchnerista hasta un peronismo normalizador y tendiente a derechizarse se acentuarán, de hecho ya se acrecentaron luego de las internas, como lo comprueba la detención a Sobrero y la bendición a Soria.
¿Cristina encabezará ese proceso? Creemos que sí, ya lo hace: la muerte de Néstor exacerbó el proceso de sustentarse sin vueltas en las tres B que define Matías Maiello: barones, burocracia, y bonaerenses y policías. ¿Y si Cristina no puede hacerlo más, por acabarse su mandato, por cansancio, por el margen del error que da el azar? Todo lo que hoy parece orden, estrategia y fortaleza, se convertirá en debilidades y tendencias centrífugas. Queremos ver ahí cómo actúa la “izquierda” kirchnerista cuando todos los sujetos desenvainen los sables que hoy, oportunamente, guardan. ¿O alguien olvidó las reuniones facciosas, hábilmente difundidas por Clarín, organizadas por el “leal” Scioli junto a los Barones fascistas del GBA, para comenzar a alejarse de NK? Nosotros no, ni como militantes ni como analistas.
Remarcamos: la emergencia del cristinismo, en el mismísimo velorio de NK, no frenó ese proceso, sino que lo congeló, metió todas esas contradicciones dentro del Frente para la Victoria: ya no se discute si irse o no con el Peronismo Federal, sino que el PF se metió dentro del kirchnerismo y, en cierta forma, el kircherismo tiende a hacerse cada vez más PF, mal que les pese a los que creen que militan en Montoneros. Esto puede verse en millones de cuestiones: desde la nueva línea hacia los sojeros, hasta la visión de los medios K en torno al caso Candela, para despegarlo de la Bonaerense.
Ezequiel Meler, en un colmo de embriaguez política, dice que la forma en que el kirchnerismo capeó la crisis económica del 2008/09 fue clave para el apoyo que le dieron en las elecciones generales. Sin embargo, Meler olvida que en aquel entonces los despidos se calculan en alrededor de 300 mil y que, por poner el ejemplo santafesino, dos importantes metalúrgicas cerraron, dejando 2000 muchachos de la UOM en la calle, cuestión que iba a empeorar si Obama no salvaba a GM.
El discurso ridículo del blindaje, que Meler compra, fue negado en los hechos. Que un trabajador amenazado por la desocupación pasada, acosado por la imagen de su padre sedentario y deprimido por no trabajar, vea esa “suerte” de conservar el empleo como un reaseguro, lo entendemos, le explicamos nuestra visión, como hacemos miles de veces diariamente. Pero que los analistas no reconozcan las cosas como son, nos merece aclarar: no Meler, ni Cristina ni el anestesista socialista pasaron la prueba. Los despidos pasaron como el agua de los fideos por el colador, y si la economía internacional no ponía un piso momentáneo y poco firme a su caída, las sorpresas horribles para los trabajadores hubieran sido peores. Y las respuestas, más duras, aunque Meler olvide mensurar a las luchas de Mahle y Paraná Metal, donde volvieron las tendencias a la toma de fábricas y piquetes.
Para entender la actual fase del “cristinismo” (y su agenda futura), miremos su política hacia la burocracia sindical: cuando Pedraza planificó el ataque asesino del 20 de octubre de 2010, los kirchneristas se encargaron de decir ¡es menemista, es de los gordos! Así, magia mediante, ocultaron los discursos de Tomada en la UF, las fotos de Cristina con la gorra, los actos de Moyano con los asesinos, los amistosos llamados de Tomada con Pedraza, la reivindicación explícita de la presidenta a Pedraza. Hay cosas que la historia no puede borrar: para todo lo demás, existe el kirchnerismo. Y sus apologistas.
Ahora, luego de que el cinismo K decía “son los gordos, son los gordos”, el kirchnerismo piensa “superar” al Hugo con los gordos menemistas, que garantizan paritarias más planchadas, aun, que Moyano. Si en el 2011 Kraft, dirigida por los trotskistas, consiguió aumento del 44% frente a menos de la mitad que “logró” el menemista, propietario de caballos y derechista nuevo pilar de los K, Andrés Rodríguez, ¿cómo se imagina el lector las paritarias del año que viene? Si a eso le agregamos que el líder de la CTA, Victor “quiosco” De Gennaro, milita junto al candidato que pide a los trabajadores no luchar por aumentos de sueldo, Hermes Binner, uno se da cuenta que los trabajadores, la izquierda y los sectores clasistas, de ahora en más, enfrentaremos luchas mucho más largas y mucho más duras.
Hasta ahora había un pacto reaccionario entre los K y la burocracia: la burocracia cerró la seguidilla de paros que llegó hasta el tardío 13 de diciembre de 2001, apoyó la devaluación, e hizo amnistía desde el 2002 hasta hoy. El kirchnerismo, en todo el ambiente anti instituciones del 2001 y el “que se vayan todos”, se cuidó de que la burocracia no fuera cuestionada: había muchísimos motivos, pero Néstor la necesitaba. Ese pacto, ahora, fue cuestionado pero para hacer uno nuevo, más de derecha.
(Para saldar cuentas con el socialismo bancado por el barrilete De Gennaro, remitimos a este post de la compañera Josefina Luzuriaga, que demuestra el desastre de Binner en la crisis del 2001 y 2008. Pero decimos: en ese marco, la Lista Verde de la CTA al igual que la yaskista, denuestran jugar un rol análogamente reaccionario y patético: la alianza con Binner ata de pies y manos a la CTA, como lo hizo antes la alianza de Yasky con Cristina.)
La izquierda, de la que somos parte, sale de estas disputas con un desempeño digno y, digamos, exitoso. Sin embargo, no somos una alegre comparsa, simpática expresión de “otras ideas”, como quieren adocenar los medios de comunicación. El haber ganado las calles el 20 de octubre, a un año de la muerte de Mariano, el desbaratar días antes la maniobra estalinista del gobierno contra Sobrero, y el haber hecho la campaña militante que logró que la izquierda sea votada por 500 mil y casi 700 mil personas, y sea escuchada con simpatía por millones más, no es casualidad, ni cae del cielo. La izquierda clasista que expresó el Frente de Izquierda, y el PTS en particular, validó en estas fechas decenas de luchas cotidianas que damos contra el estado, la justicia y patronales ayudadas desde el kirchnerismo.
¿Porqué, sino, la muerte de un militante trotskista, no pudo ni puede ser enterrada? En parte, por los elementos de crisis que mencionamos arriba, que se disimulan por la foto del 53%. Pero también porque sectores que apoyaron a Cristina desde la izquierda, ven ahora que se aleja aun hasta de su discurso “progre”, y que solamente la izquierda habla de ciertas “cosas”. Cosas como acabar con la precarización, enfrentar los despidos, luchar por derechos renunciados por el K como el del aborto, terminar con la burocracia mafiosa de los sindicatos. El “Che Cabeza” de nuestros spots, y el diariero que maldice que las privatizadas sigan siendo “baquitas ajenas”, no son los mejores spots por su calidad técnica (que la tienen) sino porque hablan un lenguaje que solamente habló la izquierda. La actualidad de la crisis capitalista le da a las ideas de la izquierda una vigencia, una necesidad, mucho más concreta, al contrario de lo que dice el Blog de Ezequiel. ¿Apoyar a los que en la crisis 2008-2009 permitieron el cierre de Mahle, Massuh, Paraná Metal (Cristina o Binner), o los que mantuvieron abierta a Zanon por 10 años?
Dejémonos de joder Artemio, jóvenes k, progresistas embelesados: ¿podemos seguir discutiendo lo obvio, que es un gobierno que surge (elegido por el Cabezón, don’t forget it) para reencauzar un tren descarriado en el 2001, en la vía del capitalismo semicolonial argentino, y en un estado con frondoso espíritu represivo? Solamente un (por poco tiempo más) fuerte crecimiento económico puede lograr que el kirchnerismo actúe como prestidigitador y elimine el pasado menemista y duhaldista de sus cuadros, las fotos con Favale, la pleitesía a Mubarak y Kadafi, la amistad con Israel, toda la “realpolitik” kirchnerista.
En el discurso en el acto por Mariano planteábamos, justamente, si en 8 años de crecimiento “chino” el kirchnerismo incluyó ataques al sindicalismo, asesinatos a los que luchan por tierra, vivienda y precarización, persecusión política y procesamientos, y la legitimación del aparato justicialista de gobernadores y punteros, y el sindicalismo mafioso, el escenario de caída en la economía solamente puede generalizar eso. ¿Cómo nos preparamos?
Acá viene una reflexión urgente: no quiero ser hipócrita, frente a la muy buena performance electoral del Frente de izquierda, y frente al hecho de ganar las calles y convertir a Mariano en una bandera de lucha, estoy y estamos muy contentos. Fue una satisfacción, fueron triunfos políticos.
Pero la necesidad de construir una fuerte corriente revolucionaria en los sindicatos, en las organizaciones estudiantiles, un partido revolucionario que se prepare con ambición y frialdad, para el momento en el que el aparente ambiente de “estamos todos en el mismo barco”, se disipe, y las clases y sectores políticos muestren sus cartas, es cada vez más acuciante.
Arturito Acevedo de Acindar (AAA, según las siglas), que tiene una fenomenal experiencia contrarrevolucionaria, ante los primeros índices desfavorables de la economía, desenfunda “hay que aumentar la rentabilidad del 12 al 20%, sacar contratados y liquidar la exacerbación sindical”. La izquierda revolucionaria debe prepararse para enfrentar una clase con la claridad de este desaparecedor. No se trata de buscar gestos piolas en el gobierno, de emborracharse cuando los medios nos “den manija” o de pulular sin ambiciones en la “gestión” de organizaciones obreras o estudiantiles. No es gestión lo nuestro, ni ser una izquierda mediática, sino forjar una vanguardia de trabajadores y una juventud obrera y revolucionaria preparada y templada para enfrentar una clase con gran currículum reaccionario. Cada conquista, como recuperar y mantener la CI de Kraft, cada compañero que se incorpora a la juventud del PTS, cada “marcha” (palabra de origen militar, no paseativo o folklórico) como la de Mariano, la pensamos desde ahí: no como un fin en sí mismo, sino como preparación para nuevos y más agudos “2001”, en la que los trabajadores recuperen las mejores tradiciones históricas regionales, nacionales e internacionales, y choquen de frente a la clase que no solo impulsó la devaluación del 2002, sino también el golpe del 76. Si una izquierda así se pone de pie, se van a ver todas las patéticas debilidades de los que tratan, con ingenuidad y pervesión en iguales dosis, de hipnotizar a una serpiente que solo busca picar, matar, y sobrevivirse.
La figura de León Trotsky, usada por novelistas que desde las tripas lo repudian en su audacia, en su integridad, en su moral y en su despiadado odio anticapitalista, es una gran bandera para esta tarea, que solo podemos hacer nosotros. Desde aquí pienso yo, como militante del PTS.

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9 Respuestas a “Deshilachando el 53% y el desempeño del Frente de Izquierda (reflexiones urgentes, al menos para mí)

  1. Exitosa la eleccion del frente? Por que no los votan los trabajadores? Por que los subestiman diciendo que votan por miedo a perder el trabajo? No hizo nada bueno el gobierno? Y altamira a quien respeto que hace brindando con champan con el pro milico de chiche gelblum? Por que no van los líderes al frente de las luchas? Que siempre mandan al muere a pibes como mariano! Que después lo hacen bandera

    • Luis, cuando sacamos 500 mil en las internas los K dijeron “es voto lástima”, admitiendo que era una importante votación pero que era solo por el #milagroparaaltamira. Ahora que está clarísimo que no era ni voto lástima, y que crecimos, se desdicen y quieren decir que es poco. Ya sabemos que saben que no es así, así que pasemos a otra cosa.
      Si querés líderes que estén al frente de las luchas te comento algunos:
      Raúl Godoy del PTS, diputado provincial electo por el FIT, dirigente junto Alejandro López de Zanon con 10 años de gestión obrera, resistiendo todo tipo de intentos de desalojos, represiones, estando ahí en la ruta cuando mataron a Carlos Fuentealba, cuando la cana le voló de un tiro el ojo a Pepe Alveal y miles de cosas más.
      Christian Castillo del PTS, candidato a Vice del FIT, que fue a apoyar la espectacular lucha estudiantil de la UNAM y cayó preso por el derechista régimen del PRI Mexicano, y a quien hoy vas a ver en la cabecera de todas las marchas a plaza de mayo que La Cámpora solo pisa en épocas de elecciones.
      Los dirigentes obreros de Kraft que bancaron la represión de Scioli y el gobierno, y después fueron al Parque Indoamericano militarizado por Macri y Cristina a llevar la solidaridad a los ocupantes. Todos procesados por cortar la pana.
      Los dirigentes obreros Mafissa y del PTS La Plata que cuando el “naranjo progresista” Scioli mandaba la policía a desalojar la fábrica resistieron.
      Abogadas del PTS como Myriam Bregman, también candidata, que se expone día a día denunciando la desaparición de López, estando en la causa esma como abogada por el caso del mismísimo Rodolfo Walsh…
      Quien escribe este post, Octavio Crivaro, dirigente del PTS, detenido por la jodida prefectura que lo calló a Febres, cuando apoyaba a los trabajadores del Casino Flotante del kirchnerista Cristóbal López.
      A Montes, del PTS, candidato a gobernador de la provincia de Bs As, dirigente obrero del Astillero Río Santiago, dirigente de la lucha que derrotó el intento de privatización menemista del Astillero, mientras los K vendían YPF y bancaban al menemismo en Santa Cruz.
      Los ferroviarios que enfrentan desde años a Pedraza, cuando era amiguísimo de los K, como Flavio Bustillo del PTS, Hospital del PO, Sobrero de IS, todos del frente de izquierda… ¿sino porque te parece que Hannibal armo semejante burda causa contra Sobrero?
      Incluso Altamira con quien mantenemos diferencias públicas y a quien criticamos duramente por su barrabasada con Chiche, milita en la izquierda hace 40 años, mientras muchos de los que hoy son K fueron menemistas y duhaldistas.
      Entonces no me vengas a repetir el argumento canallesco, burdo y mentiroso de Feinmann, un tipo que si alguna vez gozó de pensamiento propio, se lo tragó junto con los fajos de billetes que le dieron… y si no le dieron plata peor, lo hace gratis el canalla (que los rosarinos centralistas no se ofendan, pero no encuentro mejor palabra).
      De hecho los casi 700 mil votos que sacamos (contando PV y diputados) no se pueden explicar sin todo esto: sin la permanente y combativa presencia de la izquierda en cada una de las luchas. Yo que soy del PTS me siento orgullosa de militar en una corriente que tiene cientos de compañeros procesados, porque se que nos procesan porque luchamos. Y con esa práctica muchos compañeros que pueden pensar que el gobierno tiene cosas buenas, igual bancan a la izquierda porque saben que cuando hay que pelear, cuando vengan ataques por la crisis, es mejor la CI de Kraft que dirige el trotskismo, que la burocracia sindical cristinista y peronista que entrega a cada compañero como si fuera una moneda en el trueque con los patrones.
      Ojalá que sigamos debatiendo, pero con mentiras no. Saludos

  2. El problema de estas lecturas reside en que cada vez se pelean más con la realidad de un kirchnerismo que ya no es el de 2002, tampoco el de 2005 y ni siquiera el de 2007, y mantiene una base de apoyo electoral con que la izquierda sólo podría soñar en una noche de drogas duras.

    Para ir al argumento, en lugar de psicologismos berretas tales como “Que un trabajador amenazado por la desocupación pasada, acosado por la imagen de su padre sedentario y deprimido por no trabajar, vea esa “suerte” de conservar empleo como un reaseguro, lo entendemos, le explicamos nuestra visión, como hacemos miles de veces diariamente”, etc., deberían mensurar el alcance del plan Repro, en su momento puesto en marcha por la actual Secretaria de Trabajo, Noemí Rial. Este plan salvó del desempleo, por intervención directa del Estado, a 77.000 trabajadores.

    http://www.lanacion.com.ar/1239223-tienen-subsidio-estatal-77200-empleados-de-empresas-privadas

    A esto deben sumarse los planes de cobertura del desempleo en funcionamiento, que no existían diez años atrás, el impacto de la AUH, etc. ¿Migajas? El votante de deciles bajos de ingreso no lo ve así. Y resulta que como analistas, primero que nada, deberían ver qué piensa él en lugar de hacer especulaciones pseudo teóricas, o buscar el estallido en dos conflictos aislados. Esa misma estadística, dos conflictos en medio del quilombo que fue 2009, debería decirles algo.

    Por otra parte, los estudios de opinión pública muestran que instituciones como la policía y especialmente la gendarmería tienen una percepción muy positiva, especialmente en los estratos socialmente más bajos. Esto lo hizo mi equipo de investigación, en toda el AMBA

    http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-179714-2011-10-25.html

    ¿Me van a decir que eso sucede por la hegemonía burguesa, consustancial al dominio capitalista del Estado? Ok, ¿y? ¿Tienen algo para ofrecer aparte de certezas de hace un siglo? Ya sabemos que:
    a) el capitalismo va a crisis
    b) Esas crisis generan desocupación y pobreza
    c) El Estado, por su función social, representa los intereses de la burguesía, sea directa o indirectamente, de manera mediata o inmediata
    d) Por ende, que en caso de crisis como de expansión, la tarea del Estado es la misma, reproducir las relaciones sociales en que se basa el capitalismo, porque no podría ser otra.

    ¿Hay algo nuevo en todo esto?

    Me sorprende notablemente que hayan logrado degradar al marxismo, pasar de un instrumento metodológico y político de intervención, hasta convertirlo en una mera impugnación ética del capitalismo, digna de una sociedad de beneficencia. O asumir que el otro piensa distinto porque “es un burgués”, tiene la “kreditkard” -de paso, vayan a ver cuánto se expandió el consumo popular en estos años, pregunten a los trabajadores si están dispuestos a sacrificar ese consumo a cambio de vuestras convicciones decimonónicas, a ver qué les dicen-. Pero claro, como dice el autor “no es gestión lo nuestro”. Y, no…

    • Estimado Luis: en primer lugar, agradecemos que entres a discutir en nuestro blog. Algunas cuestiones: nosotros en el análisis que hacemos distintos compañeros del PTS en publicaciones y blogs, definimos que el Kirchner temprano, que algunos quisieran pintar de jacobino, realizó las tareas necesarias, para el kirchnerismo “tardío” y sobretodo para el cristinismo (al que te referís vos) post muerte de NK. Se trata de la “faena” de relegitimar al aparato justicialista, al estado de conjunto, generando un régimen favorable ya no a la quimera de un “capitalismo de amigos”, sino a los negocios de lo más granado de la burguesía (anti)nacional.
      Lo que vos llamás “psicologismo berreta”, para el PTS son diálogos diarios: ayer en Acindar, varios contratados suspendidos con el 75% de sueldo, nos decían que, antes que quedar desempleados, aceptaban este ataque (avalado por el Ministerio, agregamos nosotros). A este compañero, que aunque vos creas que se trata de psicologismo, habla de su padre echado de Somisa, del cuñado que quedó despedido de Paraná Metal, del compañero de turno que se suicidó luego del cierre de la misma empresa, nosotros lo entendemos. Comprendemos, luego del menemismo, de De la Rúa, del 2001, que vote a un gobierno que él relaciona cón su “estabillidad”. Lo que no justificamos, es el conformismo de analistas, quizá como vos, que aceptan este esquema de migajas (sí, así lo creemos), mientras consideran “virtuoso” que las mismas empresas que se benefician desde la dictadura, y que de hecho impulsaron el golpe, se enriquezcan de manera sideral, y ante la primera crisis, se deshagan de obreros, como una mano sacudiendo la caspa.
      El Repro: ¿no creeés que ese paliativo, tiene ciertos “límites”? Acá te enumero al menos 3: primero, si la crisis internacional pegaba de lleno, como lamentablemente aun tiende a pegar (más allá de los ritmos) y quebraba, por ejemplo, General Motors, que finalmente fue salvada por Obama, ¿no crees que este gran acontecnimiento hubiera trastocado los planes de un estado en comparación pequeño como el argentino, incluso por el mero hecho de que miles de obreros del SMATA de la planta de Alvear, quedaban en la calle? Obama lo hizo. Segundo: ¿conocés que pasó después del cobro del Repro en Paraná Metal, propiedad del amigo presidencial Cristóbal? Acabó el eventual beneficio, acabo el Repro, 1000 metalúrgicos de Villa en la calle. Aunque vos no conozcas, porque quiza tu objeto de estudio no se detiene en esta región, los metalúrgicos de la cuna del Villazo son económica, moral y organizativamente muy, pero muy importantes. Claro, en análisis como el tuyo, esto es un mero “daño colateral”, solo uno de tres fábricas, como decís. Para nosotros es mucho más. Yo, que estudié sociología, te digo: lo tuyo muy de sociólogo… Tercero: si el estado se “banca” esa gran política de Repro: ¿qué explicación das de que Cristina, oprobiosamente (perdón por mis moralinas) haya vetado el 82%, fundamentando que el FGS no da para esa medida tan “chavista” (chiste)?
      Analistas oficiales como vos, por último, ¿se preguntan cual puede ser la duración de medidas como el Repro, si crisis de “Damocles” como la que hay en el Viejo Continente, se desarrollan (esto no lo decimos nosotros, sino tipos poco troskos como Paul Krugman)?
      Luis: solo un ciego analista puede creer que 270 (ahora) pesos por mes, por hijo es una medida más que paliativa. ¿Cuánto salen los pañales? ¿Tenés hijos? ¿Y remedios para el asma? ¿Y un compás? ¿Y el forro papel araña? ¿O creés que los hijos de los pobres, como creen erróneamente compañeros míos de Anses, no merecen los mismos derechos o gustos que tus hijos? ¿Tus hijos valen 270 pesos? ¿En serio? Comentanos la receta, así nos hacemos populares…
      Aparte un secreto, pero no le digas a nadie. El que generalizó, antes que Cristina y el militante del Verbo Encarnado, Diego Bossio, los planes universales, no fue Néstor, ni siquiera Duhalde. Cuando Tachuela dijo “propongo un millón de planes Trabajar”, el FMI le dijo ¡usted está loco! Nunca Menos que 2 millones. El techo kirchnerista se asemeja al piso del FMI en el 2001.
      Lo de Gendarmería, ¿lo decís en serio? Una fuerza con tantos muertos, entre ellos dos asesinados por De la Rúa, no puede ser legitimada por vos. Claro, si ves la bonaerense: una fuerza con muertos, gatillo fácil, que viola, secuestra, prostituye, como la Bonaerense, se le para la Gendarmería al lado y sectores populares pueden decir ¡es el Angel Gabriel! Pero tu psicologismo, perdón la chicana, justifica cosas horribles. La Gendarmería y las policías es el sostén de un peronismo que sabe que las FFAA no tienen prestigio para intervenir en asuntos internos. Nosostros, los moralistas, con los que mataron a Teresa Rodríguez, no queremos saber nada.
      El marxismo, Luis, renovado y reflexionado como trata de hacer el PTS (en el IPS, en la asamblea de intelectuales del FIT, en los blogs, en la revista Lucha de Clases, en la publicación de libros, etc), es un auto 0 KM frente al reformismo religioso como el que, disculpame, tenés vos, que reza que las crisis capitalistas no sean tan jodidas. Ojalá leyeras al Trotsky de los años 30s, que analizaba la crisis de los 20s con frialdad y fervor revolucionario, para entender que políticas como el keynesianismo (que era un poquito más audaz que Moreno, la AUH, el REPRO y la 125), solamente ponía frenos impotentes, a un capitalismo que resolvería la crisis a la vieja usanza: la bélica, la fascista, la desocupación de masas, el bonapartismo, la pérdida de libertades. ¿Tan ferviente es tu kirchnerismo que creés que este gobierno de apenas 8 años puede detener esta tendencia horripilante del capitalismo? Por favor, decime que no… Decime qué superó a los análisis económicos de ese viejo Trotsky, y yo cambio mis ideales demodé. No creo que encuentres.
      Por último: vos decís que el estado el rol que cumple es reproducir las relaciones capitalistas. Esta reflexión, por enormemente conformista, es terriblemente peligrosa. En el 2002, reproducir esas relaciones, implicó algo jodido. Devaluar. Pero en junio de 2002 implicó reprimir, con Soria y Aníbal, a los piqueteros, y probar cuánto valían dos muertos. Incluso, en otros momentos, por poner un ejemplo, en 1976, implicó un golpe genocida, para decapitar una vanguardia. ¿Tu aceptación resignada de las relaciones capitalistas, consideran estas cosas?
      Por otro lado: deberías considerar que no solamente existe un tipo de estado: el estado de transición que reivindicamos los trotskistas históricamente, garantizaba relaciones sociales que se proponían resolver las demandas de las mayorías populares, y no de manera cosmética. ¿O tu sociología lleva al colmo neoliberal de negar a Lenin, a Trotsky, a la Revolución Rusa? Me imagino que no estarás a la derecha de Aguinis…
      Sigámosla.

    • Qué tierno… un “instrumento metodológico y político de intervención”… Vuelva en marzo.

  3. Octavio:

    Voy a hacer caso omiso de las chicanas de Fede, y vos a tratar de resumir mi desacuerdo con el texto antes de volver al debate de los comentarios. Al fin y al cabo, somos casi tocayos…

    1) “2008-2009, es decir la crisis agraria y las elecciones de medio término, había debilitado mucho al gobierno, pero había dado como resultado un régimen político con un juego de “oposiciones” “sano”, digamos.”

    Vamos por partes. En principio, estoy de acuerdo en que los años que vienen son difíciles, sobre todo en el frente económico. Pero, sinceramente, ¿te parece sustentable esta afirmación? El kirchnerismo, mal o bien, siempre trató, después del justo bofetazo que se había comido en julio de 2008, de armar alianzas largas, que sustentaron sus proyectos más interesantes. Ahora, ese proceso se termina en diciembre de 2009 -más precisamente, el 4-. Desde ese momento, el artificio opositor trató de desarmar la ley de medios que, casualmente, le dio minutos a tu coalición política para exponer sus propuestas como nunca antes, en una sociedad netamente digital en lo que respecta a sus costumbres urbanas. No te pido el voto, ojo, estamos a miles de kilómetros de distancia, pero lo marco.

    2) El párrafo siguiente es una apología del catastrofismo: directamente esperás la implosión de la alianza y tratás de ver qué podrás pescar a río revuelto. De nuevo, no sos el único. Pero las crisis en general, convengamos, han favorecido a la(s) izquierda(s) mucho menos de lo que ellas esperaban, y han servido a los fines de instaurar sistemas más duros de explotación de los trabajadores. Como este tema es objeto de debate incluso en el trotskismo, no voy a abundar.

    3) Más en general, ¿tenés, o no tenés explicaciones sobre el desempeño electoral del partido de gobierno? Porque desde el 83 que un gobierno no era tan votado, y más allá de que, con otros términos, yo también veo un giro a la derecha desde el cierre de listas para acá, me parece que obviás el tremendo respaldo popular que el kirchnerismo ha logrado, no sólo para una persona, sino para un programa.

    3) Los de Gendarmería lo digo porque aparece en los estudios, principalmente en zona sur y oeste. Es un dato empíricamente comprobable, con el método que quieras. Me puede gustar o no, pero yo soy quién para decirle qué tiene que pensar o sentir a un trabajador que conservó el trabajo y el nivel de vida, o a un tipo de las barriadas populares del GBA que ve con buenos ojos a Gendarmería.

    4) Yo no niego la experiencia soviética. Pero creo que es difícil plantearla como programa. La idea de revolución en sí misma, pensada como toma del poder estilo 1848, viene complicada (Foucault acá sería una referencia apropiada). Ni hablar de la construcción de un Estado nuevo. El socialismo soviético fracasó en todos los planos: no logró el desarrollo sino a costa del genocidio y del Gulag, y aún así, en su ferviente deseo de eliminar todo tipo de formación de precios por mercado terminó armando un Gosplan que decidía qué necesitaba el consumidor. Ese proyecto llevó al estancamiento primero, a la crisis después, a la dictadura de un partido único, al estalinismo, y, peor que peor, a la alienación de las masas respecto del futuro del que debía ser su Estado. Y así anduvo -mal-. Si vamos a hablar de proyectos históricos, la Revolución Rusa es un gran experimento de ingeniería social, sí, pero que fracasó.

    Hoy, hasta China está en el FMI. Y como receta, le pide a EEUU que ajuste, mientras se prepara a salvar a la Eurozona. Rusia, por legado de la experiencia soviética, está sumida en una experiencia neo – oligárquica que deja al estalinismo como lindo recuerdo. Y vos me hablás del Trotsky de los 30… No sé. Me parece que el mundo cambió un poquito, y que hoy seguir pensando en el internacionalismo proletario puede ser, pero mantener el horizonte de la revolución es bastante quimérico.

    En todo caso, este es mi pensamiento. Yo te agradezco a vos que me dejes publicarlo. Y te conmino a buscar las razones por las cuales el kirchnerismo logró tan tremendo triunfo en otros ámbitos, no tanto en la Triple B (no sé cómo lograste que la bonaerense sea también integrante de la coalición de gobierno, aunque ahora recuerdo que ese mérito es de un compañero tuyo), como en los cambios que introdujo, para mejor, en la sociedad argentina.

    • Luis: por el contrario, agradezco que sigas el debate. Y trataré de que sea respetuoso, mucho más si te llamás Octavio 😉

      1) Me alegro que reconozcas, al contrario que la irresponsabilidad kirchnerista del “desacople”, que se vienen momentos jodidos en lo económico. Sin embargo yo no solamente discuto ello: también digo que lo que vos y el gobierno reivindican como férreas medidas anticíclicas, yo creo que es la renuncia explícita a tomar medidas elementales, serias, por lo tanto inevitablemente contra sectores de capitalistas, para que una crisis que se ve inevitable, no se descargue como un masazo sobre los trabajadores. Nosotros no somos catastrofistas en general, ni menos “cuanto peor, mejor”. Este es un prejuicio muy extendido en la academia sociológica que, imbuída quizá por Foucault, discute contra una visión teleológica y determinista del marxismo, el estalinismo, pero no contra nuestro marxismo, que es el de Lenin, Trotsky, Rosa, Gramsci, que no tiene que ver con esas biblias. Para nosotros la crisis capitalista, que es inevitable, en cierto punto, es “mejor” si la enfrenta una clase obrera y sectore populares que impongan medidas serias para que los costos de esa “inevitabilidad” no lo paguen los sectores populares. Volviendo, a qué medidas “elementales” y profundas nos referimos: a tener una banca nacionalizada, y no especuladores y fugadores como es la banca multinacional; a tener el monopolio del comercio exterior, y no la especulación de cerealeras y sojeros que venden y liquidan cuando les parece, y que controlan los puertos y los ¡precios de los alimentos! A expropiar cualquier empresa que despida, y aquellas empresas estratégicas; a nacionalizar las empresas liquidadas en forma vil por el menemismo. A establecer un plan de obras públicas con la mano de obra desocupada, para poner en pie hospitales (necesarios) y construir viviendas (¡urgente!). A romper relaciones y cesar los pagos con el FMI y el Club de París (oh la la, Boudou), a los que el gobierno seduce. A expropiar a los cientos de terratenientes más concentrados. Estas medidas, tocayo, no tiene porqué tomarlas un gobierno socialista o revolucionario, necesariamente. Quizá si existiera un nacionalismo con cierta dignidad nacional y espíritu antiimperialista, no haría falta pensar en un gobierno de los trabajadores para llevar adelante esa índole de reformas estructurales. Sin embargo, si en los 50s ya los nacionalismos fueron incapaces y cobardes para enfrentar seriamente al “imperio”, ahora directamente hay que conformarnos con miserias. Reivindicar el Repro frente a la crisis internacional, es como querer curar una gangrena con merthiolate, Luis. Solamente a un esquema reformista y tranquilizador se le ocurre esto. La única medida “seria” que tomo el gobierno, fue nacionalizar los fondos de las bochornosas AFJP, aunque no lo usó para lo necesario, jubilaciones dignas, sino para sustentar a un empresariado lúmpen con créditos, y para pagar deuda. Insisto, ¿le das magnitud al hecho oprobioso de que el gobierno vete el 82%? Además, claro, de ser una medida bochornosa, ¿no te da la sensación de que expresa que la “casa no está tan en orden” y que en lo fiscal ya hay alarmas? Que se festeje que muy tardíamente se imponga a las petroleras a liquidar dólares en Argentina (¡hay que nacionalizar el comercio exterior, Luis, sino esos parásitos nos hunden!), da cuenta de que el kirchnerismo no está para rounds largos…
      2) Es un error que reivindiques que gracias a los minutos de TV, la izquierda se hizo ver. Te lo invierto: gracias a un régimen político ypublicitario restrictivo, donde los partidos empresarios tienen recursos y medios, la izquierda estuvo y está vedada de los grandes medios de masas. Ahora, que se abrió una hendijita, lo aprovechamos muy bien. No deberías reivindicar la democratización parcial de UNA de las cláusulas de un régimen antidemocrático, sino darse cuenta que es profundamente restrictivo. Obvio que queremos más: acceso igualitario a los medios públicos (que son una lamentable contracara de Clarín), espacios gratuitos permanentes, y no solo electorales, reparto democrático de los medios, etc). El régimen hiede de antidemocrático: ¿qué te parece que habiendo sacado más votos que 11 de los diputados que entran al congreso con los “restos” del D hondt, el FIT no entre a la cámara por el 3%? ¿Porqué se mantuvieron todas estas normas durante el kirchnerismo?
      3) Lo de la implosión de la alianza no es “esperar” o jactarse, sino algo obvio. Si todos los medios aclaran que poner a un UCD de vice (mirame a los ojos y decime: ¿vos en serio crees que un UCD puede “convertirse y convencerse? Dale…) para mantener paritarias a la baja, cosa acordada con el Vasco de la UIA, es natural que el paraguas cristinista que junta a empresarios y sindicatos, tienda a verse chico, a dejar gente afuera. Nosotros somos corrientes en los sindicatos que luchan contra esto, y en ese sentido enfrentaremos al gobierno, que se saca al Hugo de encima no por corrupto, por falsear remedios, por ser de la AAA, sino porque quiere sindicatos, aun, más débiles que una CGT que no hizo NI UN paro a los K.
      4) ¿Porqué tal cantidad de votos? Porque es natural que frente a una izquierda que aun es minoritaria, y frente a una oposición que expresa sin maquillaje los momentos de golpes económicos más recientes, los radicales con De la Rúa, Duhalde, con él mismo, es natural y esperable que los trabajadores voten a un gobierno al que relacionan con ciertas conquistas que obtuvieron, y que antes habían visto perder. Pero yo no dudo: así como el kirchnerismo no dudó en aprovecharse de la devaluación, VA a tomar medidas antiobreras, desde bajar las paritarias, hasta quién sabe qué. ¿Nuevas devaluaciones? Lo mismo en otros terrenos, aunque luchamos durante años, durante el menemismo Astiz caminaba en mi Bahía blanca natal con impunidad. Luego del 2001, cuando esta cuestión estaba a flor de piel (preguntale a Juan Alemán, que lo fajaron por la calle), gente como los K, que habían tenido tanto que ver con los DDHH como yo con la Federación Italiana de Paddle, aprobó dos leyes que, según recuerdo, eran de la autoría de Zamora y de Lilita. ¿Cuándo el gobierno aprobó eso? Cuando Italia pedía que extraditen a milicos, lo cual NK no quería hacer. Nosotros a los compañeros que opinan que en el terreno de los DDHH estamos mejor con los K que antes no los escupimos, no los atacamos, no los subestimamos. No: son nuestros compañeros de trabajo, de estudio, de lucha. Pero sí les explicamos que es un doble discurso, que el gobierno reprime y mucho, que estamos (yo inc.) 5000 procesados, que en el 2002 NK llamaba a fajar a los asambleístas, que estuvieron con Duhalde en el Puente Pueyrredón, y que eso va a ser así cada vez más, porque cada vez más se apoyan en los gobernadores represores y en basura como Soria. Por este tipo de luchas cotidianas, llevadas a cabo a contracorriente, la izquierda cosechó casi 700 mil votos.
      5) Lo de Gendarmería, breve: yo estoy con Pierre Bourdieu que opinaba que los sociólogos debían bajarse de la famosa “torre de cristal” y tomar posición. Por eso, más allá de los rsultados de los análisis, que se fundamentan, insisto, en el hastío frente a la Bonaerense, a vos no te cuesta nada tomar posición y decir: aunque en el análisis se ve que mayoritariamente se ve a esta fuerza como más “piola”, yo creo que es asesina como las otras fuerzas de seguridad, por ejemplo. Al menos así, lo veo yo.
      6) Lo de la experiencia soviética, para concluir, me extraña, disculpame, el nivel de oscurantismo o de ignorancia de la experiencia histórica. Nosotros no somos “soviéticos” como Kruschev, o como Molotov, Luis. Nosotros somos seguidores del que luchó contra la degeneración del estado y su apropiación por parte de una casta asesina y parasitaria. Pero también, justamente, los que conocemos y reivindicamos lo hermoso y superior a todo tipo de estado, que hubo en la Revolución Rusa, cosa que kilos y años de academia no pudieron taparlo, aunque a compañero como vos, disculpa, le haya nublado un poco el análisis. Con la revolución rusa surgió un tipo de democracia consejista que ninguna democracia occidental, aun en el momento de mayor bonanza económica, puede siquiera soñar en parecerse. Que una democracia de obreros y campesinos y soldados, discuta los destinos de la economía, medidas sociales RADICALIZIMAS, cambios culturales, defenderse de las invasiones militares, es decir TODAS las esferas de la vida, es una pesadilla anticapitalista que los poderosos defenestran porque saben que es una experiencia no del pasado, sino una amenaza latente. En Rusia (¡1917!, qué tiempos viejos) las mujeres gozaron de derechos y discusiones, como la del aborto, liberar las tareas del hogar, que el kirchnerismo en el modernísimo siglo 21, no piensa ni pensar. Ahí no había “Moreno” que controle la inflación amenazando a los números, sino brigadas obreras dirigidas por genios como Uritsky, que reprimían sin piedad a la especulación de empresarios y mercadistas negros, que hoy en Argentina y el mundo gozan de impunidad. Nosotros seguimos a Lenin en su inclaudicable lucha por el poder de los trabajadores, y por construir una herramienta política para luchar, en el momento justo en el lugar indicado, por conseguirlo. Pero también somos trotskistas porque sabemos que solamente una democracia obrera, basada en consejos revolucionarios, es la forma de conquistar un tipo de sociedad como la que Rusia empezaba a hacer, hasta que los entonces enemigos, rusos, alemanes, franceses y yanquis, entendieron que debían ahogar para que no se extienda. Nada que ver con el estalinismo, Luis, ni menos con la China actual, representada por la oficialidad argentina, a través de Franco Macri. Nosotros tratamos de conocer tu tradición, asique te invito a hacer lo mismo con la nuestra, que es bien buena y muy vigente: los soviets no son música del pasado, porque la crisis (que vos admitís que VA a desarrollarse) va a obligar a los trabajadores y sectores populares a organizarse, primero, para no perecer y, segundo, para ir por más. Nunca menos.

    • Me olvidé algo fundamental en mi respuesta: nunca dijo Matías Maiello ni yo que la B de bonaerense fuera parte de la coalición de gobierno, sino que es una de las fuentes de sustento, de “poder real” del cristinismo.

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