La “sintonía fina”: la restauración dentro de la restauración

Si existiera una izquierda kirchnerista, Cristina ya le hubiera gritado “váyanse estúpidos imberbes”. Pero la cuestión es que Cristina no dice esto desde el atril porque dentro del kirchnerismo no hay a quién gritárselo. Ante su frenético giro a derecha, Cristina solamente tiene una comparsa coral de obsecuentes, entre los cuales los blogueros, pican en punta.

Hay que reconocer algo: nunca, como hasta hoy, los blogueros han tenido tal nivel de creatividad literario-política, casi artística digamos. Cristina, cuando habla con Moyano, cuando ataca a ciertos popes, habla, en realidad, por interspósita persona. Le habla al movimiento obrero, a los sindicatos de conjunto, o en realidad a los trabajadores, afiliados o no, para decirles que “afinen” (achiquen, contengan, limiten) sus expectativas y aspiraciones. Pero vamos por paso, luego volveremos a esto.

Nosotros desde la troskósfera discutimos, sobre todo los compañeros FR y JDM, el carácter del kirchnerismo. Puntualmente, si era un fenómeno progresista y transformador, una especie de etapa institucional del 19 y 20, pero continuadora, o por el contrario, un gobierno de desvío de las jornadas revolucionarias, con el objetivo de restaurar el régimen capitalista y sus instituciones. Ahora: si el kirchnerismo viene a restaurar el orden previo al 2001, el cristinismo viene a restaurar, directamente, medidas adoptadas por el propio NK. Es el caso del control civil de la actividad aeronáutica. Más allá de lo que opinemos nosotros de la ANAC, Cristina volvió a darle la manija a la fuerza aérea de los brigadieres corruptos, traficantes y con miembros de la dictadura.

Esta “restauración dentro de la restauración”, se expresa en todas partes y en todas direcciones. En una típica actitud bonapartista, Cristina condena desde el atril a la acción directa de expresiones sindicales de izquierda, hasta las de derecha (UATRE), como forma de marcar la cancha con el control de las calles; avala a expresiones sindicales probadamente de derecha, como Gerardo Martínez, buchón del Batallón 601. (Paréntesis, queridos blogueros: ¡¿ van a decir algo al respecto!?); se generaliza el procesamiento (causa Kraft) o encarcelamiento (operetas mediante) de dirigentes de la izquierda, como fue lo de Sobrero, pero también otros compañeros como Oñate, Germanos y Olivera. Este último es dirigente del sindicato SITRAIC de la construcción y es acusado, luego de haber sido apuñalado y de haberle partido el cráneo a cañazos, de intento de homicidio. El que lo acusa de asesino es Martínez, el entregador de 100 albañiles desaparecidos…

Lo curioso que estos ataques, todos hacia izquierda, se dan en medio de que actúen patotas sindicales con zona liberada por la policía (Mariano Ferreyra y ATILRA en Rosario); patotas empresariales (Línea 60); represión policial directa (Indoamericano); represión policial y empresarial conjunta (Ledesma); y terratenientes con bandas paramilitares (Cristian Ferreyra y QOM). En todos estos casos Cristina NO habló, encubrió desde el Estado. Esto se llama orientación política.

Pero lo nuevo, sin duda, es la “sintonía fina” (otros post T al respecto acá y acá). Lejos de todo discurso tranquilizador, el gobierno puso las barbas en remojo de que la crisis golpea/golpeará. No es para menos, al alerta que existe entre las automotrices por las novedades del vecino país sambista, se suman suspensiones en Alpargatas, Acindar, etc. Como se ve, las vedettes industriales del kirchnerismo. El precio de la soja, por su lado, cae hasta el valor más bajo en los últimos 13 meses y preocupa: hoy cotiza a 412 dólares, muy por debajo de los 484 que calcula el presupuesto para el año que viene. Menos divisas, menos caja, menos caja menos “estatalismo” y más, sí señores, sintonía fina.

Como dignamente reconoce el blog Omixmorón, sintonía fina es exigir desde el estado la baja de las aspiraciones populares. Pasar del nunca menos a un “nunca más” social: no pidan más, porque no hay. Los blogueros K y P, como los que con ansiedad sacan y ponen el DVD trucho que compraron tratando de autoconvencerse de que “sí anda, no me estafaron”, tratan de interpretar un discurso notablemente proempresarial, inequívocamente antisindical y claramente derechista, como un gesto de orden, de marcar la cancha, de enunciar quién tiene la batuta. Esto es ingenuo y cínico al mismo tiempo. El empresariado argentino, lo sabrá Artemio, Abel, Mendieta, no tuvo problemas en poner campitos de concentración en sus fábricas, militarizar Villa Constitución, apelar a los milicos, desaparecer 30 mil, asi que me imagino que no creerán que se van a achicar con un reto de Cristina, o con delegados “camporistas” como Siri de AGR, que tiene su precio pegado en la frente. Creer que porque se limitó la fuga de dólares, se infundió orden y temor entre ese empresariado experimentado en contrarrevolución como Ledesma, Rocca o Acevedo, suena a tragicomedia. Si le sirve Cris, la bancan, y sino…

Mendieta, incluso, apela casi a Maquiavelo para interpretar (justificar) los ataques de Cristina a Moyano, y cree que busca limitarse para no verse opacada. No, amigo: Cristina ataca al Hugo para que, a través de él, hablarle a “todos los Hugos” del país y decirles que probablemente se reduzcan, incluso, las migajas que hubo estos años, donde los empresarios compiten en llegar al cielo con sus monedas de oro apiladas, y los obreros compiten con llegar a cubrir la inflación en paritarias que, valga la redundancia, empardan lo perdido.

Raramante, un peronista cae en un subjetivismo increíble: reduce a un problema personal lo que es una orientación política. Se rompe con Moyano porque la línea es atacar a los sindicatos, como se ve en Aerolíneas Argentinas. No es contra los dirigentes sindicales, tiene razón Mendieta, porque son transeros y rastreros, y porque Cristina bien que pacta con “los gordos”. Es directamente contra los sindicatos y contra las genuinas aspiraciones de los trabajadores. Por eso cada vez que puedan habla, como patroncita de estancia de que “trabajen, trabajen, solo trabajen”. Mendieta, incluso, en un giro literario al nivel de Edgar Allan Poe, dice que el rechazo a la ley de reparto de ganancias es para dejar en claro a los empresarios de que tiene el poder de limitar, pero también para aclararles que deben negociar con ella. Los empresarios, sin embargo, desde que existe el capitalismo, se mueven no por convencimiento, sino por la prosecución de la tasa de ganancia.

Si los intereses ($$) se ven limitados, los esperanzados blogueros verán que el temor o el convencimiento de estos empresarios es tan efímero como la primavera camporista de una presidenta que chorrea antiobrerismo. Sintonía fina, no jodan, es hablarles a los empresarios en su mismo idioma, decirles que estamos en la misma. Abel reconoce y se jacta de ser un bonapartismo con los trabajadores organizados, pero el MO no apoya al gobierno como al primer peronismo, de manera activa y militante, y Cristina, con su sintonía fina, comienza a ubicarse preparatoriamente como el tercer peronismo.

Para culminar estos apuntecitos: la juventud kirchnerista, más allá de la simpatía de compañeros que espontáneamente vayan a la plaza a festejar que ganó Cristina, no puede consolidarse, para mí, como una fuerte organización, porque no existe una juventud combativa con moral “transformadora”, si la tarea concreta es atacar a los sindicatos como en AA, carnerear los paros, abrazarse con Insfrán, elogiar al asesino Juan Manuel Santos de Colombia. Por más ínfulas que tenga la camarilla de Recalde y cía, se orientan más a ser una reedición dela Franja Morada motorizada por el alfonsinismo pujante, que la juventud maravillosa del 73.

La “sintonía” entre gobierno y empresariado, en un marco de una crisis internacional que se fortalece, nos abre a la izquierda revolucionaria oportunidades de desarrollo no solo electoral, sino en construcción orgánica en los grandes sindicatos y en el movimiento estudiantil. También abre, por otro lado, la urgente reflexión de acabar con toda ingenuidad o con toda rutina electoralera o reformista a la que a veces cede la izquierda. Que en 8 años de crecimiento y de gobierno “crispado”, se hayan acumulado 5000 procesados y decenas de muertos, podemos imaginarnos qué pasará cuando la crisis pegue y los capitalistas desempolven, a pesar del kirchnerismo y sus blogueros, sus currículum de reacción. No cualquier izquierda: solamente una que enfrente a la burocracia sindical seriamente, que priorice meterse en el movimiento obrero porque entienda que su fuerza social organizada democráticamente es enorme, que impulse una juventud de combate para ligarse a la lucha de clases obrera, que combata en el terreno de la lucha de clases, de las elecciones y de la ideología; solamente una izquierda que entienda de antemano que luchar por los intereses de los trabajadores y el pueblo pobre, desarrollará frente a sí una respuesta de represión estatal, de bandas sindicales, de patotas, para las que hay que prepararse de antemano para vencer, solamente una izquierda revolucionaria así merece existir. Desde aquí pensamos los debates estratégicos como éste con el PO, porque el PTS se prepara para eso.

Anuncios

Una respuesta a “La “sintonía fina”: la restauración dentro de la restauración

  1. Muchachos ganen una intendencia!!!. Ya que les va fenómeno en las fábricas y este gobierno nacional y popular abrió mas de 150 parques industriales desde el 2003, ganen un municipio industrial viejo. Indigna como van perorando con la verdad absoluta… aunque sinceramante ya el país no les presta atención (en realidad nunca les prestaron atención), menos aún, después de 8 años de gestión exitosa. En realidad esta bien que haya sectores minoritarios, con lo que no estoy de acuerdo es la CERO autocrítica de estos grupos después de 100 años de fracasos (En los últimos 50 años, el peronismo los viene palizeando lindo) y eso es porque los trabajadores argentinos somos peronsitas (De Evita, Perón, Nestor y Cristina), sin embargo ustedes, están convencidos que nos representan, y no es así, además, los números me avalan 2% de los votos. En síntesis más autocrítica y menos chicanas. Los quiero ver a ustedes gobernando y expropiando Cargill jajaja (dejense de embromar muchachos)

Los comentarios están cerrados.