Comentario sobre el acuartelamiento policial (algo más que una anécdota)

¿Cómo va a terminar el acuartelamiento de policías bonaerenses, que rechazan sanciones luego de reprimir a La Cámpora? Lo sabremos mañana, aunque las apariciones del Ministro de Seguridad Casal, todas apuntan a “poner paños fríos” y llevar calma a los alumnos de Etchecolatz.

Sin embargo, hay una cuestión de fondo que amerita este comentario en forma de post.

En primer lugar, porque se trata de la primera (importante) crisis política post asunciones, donde la bonaerense aparece como lobby marcando límites a todo intento de limitar su (justamente) ilimitado carácter reaccionario, represivo y semifascista. Al gobierno de Scioli lo mete en el brete de que si retrocede y restituye a los policías, se declara como un gobierno impotente frente a una de las fuerzas reales del poder bonaerense (la PB) que hace y deshace, maneja redes de trata, narcotráfico y secuestros, frente a gobiernos que no quieren ni pueden enfrentarla. Por otro lado, si para mostrar autoridad se mantiene firme, sabemos cómo retribuye la PB a estas actitudes: muertos, secuestros, Cabezas…

Pero más allá de la coyuntura, a nivel estatal desnuda uno de los límites, o más precisamente uno de los aspectos centrales del “realkirchnerismo”. Más allá de la intensidad variable (hoy tendiendo a 0) que tuvo el discturso progresista y antiimpunidad del kirchnerismo en 8 años, queda claro que una de los tres puntos de apoyo centrales del peronismo, la “B”onaerense, no solamente no fue tocada, sino que acrecentó su poder y su impunidad. Todo el discurso progresista muere no solamente cuando Cristina gira su retórica a la derecha, sino antes, cuando NK dejó en claro que las desapariciones de Julio López y Luciano Arruga (y otros miles de asesinatos y secuestros) acaban impunes. Esto fue una gran luz verde para esta fuerza de seguridad que emparda los efectivos del Ejército.

No existe lucha la impunidad que no ataque el rol actual de las fuerzas armadas y de seguridad, que son continuadoras de las formadas por Videla, Massera y Camps, por más cursos obligatorios de DD.HH. se dicten en las escuelas policiales. Esto incluso es así “nominalmente”: quedó patente en la Megacausa ESMA, donde el CEPRODH y Myriam Bregman demostraron que existen miles de oficiales y suboficiales de la dictadura, aun en funciones.

El kirchnerismo, como venimos discutiendo, se propuso rechauchutar (restaurar) el régimen malherido en el 2001 y, sobre todo, relegitimar las fuerzas centrales del “orden” del estado capitalista semicolonial argentino. La Bonaerense es uno de los principales sostenes de este estado, ya que cierne sus “rejas” sobre la popularísima PBA, con sus grandes concentraciones obreras y populares. Como define el compañero Matías Maiello, las otras dos B (barones pejotistas y burocracia, más allá del pelaje) son los aspectos centrales del dominio peronista, más allá de la Mancha de Rolando, los dedos en V, los saltos de Fito Paez sobre su silla, o la militancia tardía de Florencia Peña.

Aguijoneada y engreída por tanto discurso reaccionario de Cristina, la Bonaerense se sintió fuerte, incluso, para atacar a los militantes (cuyos dirigentes tienen autoestima pasada de levadura) de La Cámpora. Los muchachos, paradójicamente, tuvieron su minuto, digamos, camporista, y tuvieron un enfrentamiento con una de las fuerzas del orden, no por elección, sino por creer que se puede dirigir a los “monstruitos bonaerenses” desde las oficinas de Aerolíneas. Pero no se puede.

¿Sacarán conclusiones de este enrarecido amotinamiento, los compañeros que apoyan al gobierno, e incluso los militantes de La Cámpora? ¿No es evidente que un proyecto autodenominado “progresista” que apoya, financia y garantiza impunidad de una fuerza que organiza el crimen (más que la “seguridad”), tiene un límite estratégico? Silenciar ante este hecho (apoyarse en el PJ bonaerense, la policía y la burocracia hija del Loro Miguel), es uno de los rasgos más pérfidos de los organismos, figuras y agrupaciones juveniles que apoyan a Cristina. Este acuartelamiento, quiza, debería ameritar una reflexión.

Como vienen reflejando (y analizando) distintos compañeros del PTS y la troskósfera, el prununciado giro a derecha de Cristina se encuentra en la “estación” ataque a los sindicatos y a la acción directa, como vía de allanar el camino (y condicionar la resistencia) para pasar planes de ajuste, tarifazos, o ataques a luchas por salario o despidos, o conflictos políticos. Pero no se trata de un problema de coyuntura, sino de para qué debe prepararse los sectores avanzados de trabajadores y la juventud. No se trata solamente de luchar por demandas propias, ni siquiera de hacerlo bien. Sino, de comprender que nos organizamos para enfrentar a una clase capitalista cuyo orden y estado se sostienen apoyándose en fuerzas reaccionarias y asesinas. Para eso, como plantearon algunos compañeros en el Congreso reciente del PTS, todo corporativismo sectorial, es reaccionario e inútil. Se trata de contruir un partido que plantee una política para que la vanguardia obrera una la lucha por sus demandas, con la lucha contra las opresiones raciales, sexuales, nacionales, logrando una hegemonía sobre las mayorías populares frente a la minoría capitalista y sus bandas armadas.

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6 Respuestas a “Comentario sobre el acuartelamiento policial (algo más que una anécdota)

  1. Octavio, la reflexión que a mi me amerita, es que son “escaramuzas” de una “guerra” mayor mutua entre el sciolismo (pejotismo) y el cristinismo. A pesar de que “Daniel”, viene demostrando ser un “camporista” 100% (la sumisión acrítica y genuflexa fue la principal característica del “Tío”), sin reelección, los “cristinistas” saben que es uno de los posibles sucesores. O hubo una orden (como dicen los policías) para que no los dejen entrar o quisieron entrar “pechando”, para demostrar “fuerza”…En eso se coló la “autonomía” policial y sus intereses de cuerpo…El cristinismo, subido al caballo, desde mi punto de vista, va contra Moyano y también abre frente con el pejotismo…y cuando “el enemigo hecha mano a la espada, sale al cruce con una ceremonia…” (de La Cámpora)
    abrazo
    FR

  2. Fernando: muy interesante tu ángulo. De hecho el argumento que los policías repetían calmos era que “teníamos orden de que no entren”, como explicando que Scioli les dio las directivas. Es verdad que expresa las pujas entre Mariotto (Cristina, Cámpora) y el corazón del PJ, tensiones que se expresan raramente, con Scioli desautorizando a la Bonaerense. Dos focos de tormenta (sindicatos y PJ), ¿no será mucho para el cristinismo?
    Abrazo.
    O.

  3. En mi opinion hay una bienvenida de dos de las “B” a la politica de la PBA a los jovenes K que empiezan a poner un pie en el feudo, no por algo el escandalo fue cuando debutaba Mariotto en el que va a ser su lugar, la legislatura, el mensaje es, ni siquiera puede organizar una asuncion de diputados, que es lo que va a poder hacer cuando baje a la realpolitik??? me parece que a este foco no lo buscaron los K si no que me suena mas derecho de piso, la movida del acuartelamiento tiene el “merito” que la movida del desmanejo (recordemos que el ministro Casal tambien lo pusieron los K) lo hacen a la luz del dia y publicamente, obviamente por abajo debe estar trinando… saludos revolucionarios
    Guille

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