Castigo a todos los culpables. Asesinaron a tres militantes en Rosario

Publicamos la nota que sale hoy en La Verdad Obrera, periódico semanal del PTS, acerca del asesinato de tres compañeros del FPDS en Rosario. 

El nuevo año amaneció en Rosario de la peor forma. Tres jóvenes militantes del Movimiento 26 de junio de Rosario, integrante del Frente Popular Darío Santillán, fueron asesinados.
Aunque la Policía Santafesina raudamente instaló versiones confusas e intrigantes, que se trataba de un “ajusta de cuentas”, disputas entre bandos, intentando confundir a las víctimas de esta masacre con los asesinos, rápidamente la verdad salió a la luz.
Gracias a la investigación hechas por sus propios compañeros de militancia, vecinos y testigos del Barrio Moreno, se supo que los jóvenes Jeremías “Jere” Trasante (17 años), Adrián “Patom” Rodríguez (20) y Claudio “El Mono” Suárez (19) fueron asesinados por equivocación por una facción de la barrabrava de Newells.
Para conocer cómo fueron los hechos (bien graficados en la nota de Tomás Eliaschev), hubo que derrotar las versiones que adrede instalaron los policías y los medios de comunicación, embarrando la cancha y ensuciando a los jóvenes militantes asesinados.
Resumidamente, un sector de barrabravas emboscó a Maximiliano Rodríguez (el Hijo del Quemado), miembro de otra facción de la barra. Luego de balear su BMW desde una moto con dos barras, el Quemado, padre del baleado, junto con otros barras, fueron a buscar a los acusados de herir gravemente a su hijo. Antes de encontrarlos, se cruzaron con los tres compañeros del FPDS, y  literalmente los fusilaron con más de 5 balazos a cada uno. Tres militantes muertos en medio de una interna de la mafia de los clubes.
No es una noticia policial sino una crisis política
Aunque los medios de comunicación se esmeran en confundir esta noticia en la sección “policiales”, este hecho, a pesar de tener un origen fortuito, reviste de un notable carácter político. La interna de la barra newellista viene cobrándose muertos desde hace años, desde líderes de la barra como Pimpi Caminos, hasta jóvenes y pibes que quedan en el medio de balaceras y emboscadas. Todo este accionar cuenta con la protección y el paraguas de la Policía Santafesina, que cobra su diezmo por el tráfico de drogas que gestionan los barras en las zonas norte y sur de la ciudad. Este es el origen de la disputa, desde luego.
La complicidad de la policía con los barras se ve hasta en detalles como que mientras los medios hacían “la faena” de pintar de barrabravas a Jere, Patón y el Mono, un policía ocultaba que el Hijo del Quemado Rodríguez estaba internado grave en el HECA, para evitar que cayera detenido si se recuperara. Los miembros del Concejo Municipal de los distintos partidos también aportan a mezclar este hecho con la “inseguridad”, como si fuera lo mismo un asalto, o robo de cables, con el asesinato de militantes políticos en manos de barrabravas con protección de la fuerza de seguridad provincial. La única manera efectiva de esclarecer este crimen artero, es conformando una Comisión Investigadora independiente, para no depender de una policía involucrada en todo el crimen organizado ni de un sistema judicial que libera a los asesinos del 20/12 de 2001 y está llena de genocidas. El gobierno debería abrir todo archivo que eche luz sobre el accionar de las barras y el accionar policial.
El PS y los asesinos policiales
El crimen de los compañeros, además, desnuda la farsa del discurso transformador y progresista del gobierno del Frente Progresista de Bonfatti y Binner. No solamente las grandes multinacionales cerealeras, portuarias y terratenientes amasan fortunas a costa de la pobreza y despidos de trabajadores (como se ve en los despidos y cierres que anunció el Frigorífico Swift o en Narampol), sino que la Policía Santafesina incrementó notablemente su poder de fuego, protegiendo las redes de trata, multiplicando los casos de Gatillo Fácil, dirigiendo a las barras de Newells y de Central, y amenazando y golpeando a los jóvenes de los barrios humildes. Binner sigue hoy (¡a 10 años del asesinato de Pocho Lepratti!) usando la hermosa canción El Ángel de la Bicicleta de León Gieco, pero los asesinos de los 9 muertos en 12/2001, siguen impunes. El único condenado por fusilar a Pocho, está libre vendiendo panchos en Arroyo Seco. Esta impunidad no es gratuita: es lo que avala y permite que barras, asesinos y mafias actúen impunemente, aun llevándose las vidas de valiosos compañeros.
No es un caso de “inseguridad”, sino una muestra más de la actuación conjunta del estado, los policías y las barras bravas. Rechazamos todo intento de profundizar la política represiva y estigmatizadora sobre el pueblo trabajador con la llamada “saturación policial” o políticas de “mano dura” ya que es la misma policía la principal organizadora del delito.
No es casual que en cada ataque a sectores de trabajadores o estudiantes combativos, operen “hinchas” como Favale, el asesino de Mariano Ferreyra. Para los luchadores, el estado y los partidos capitalistas reservan, por acción u omisión, patotas sindicales, represión policial o barras de lúmpenes con protección. Esta situación iguala a Cristina con Binner, como se ve en la actuación impune de la patota de ATILRA contra compañeros de SANCOR, y en el juicio por homicidio que luego de estos ataques, sufren Carlos Ghioldi de La Toma, Eduardo Delmonte de la CCC y dirigentes lecheros opositores. En éste marco, es inadmisible el apoyo que un sector de la CTA encabezado por Victor De Gennaro y Pablo Micheli da al binnerismo, que es la expresión “santafesina” de la impunidad nacional. La CTA debería, en función de la gravedad de los hechos, convocar a la urgente movilización y denunciar a bandera desplegada el rol del gobierno provincial, que protege con silencios cómplices.
Una campaña unitaria a todo vapor
Apenas conocido el terrible hecho de las muertes de Patón, Jere y el Mono, los comunicamos con los compañeros del FPDS para solidarizarnos y garantizar la presencia del PTS en cada acción que haya. El miércoles 4 hubo una primera reunión de “multisectorial” que convocó a una movilización el viernes a las 10 horas. Creemos que este debe ser el primer paso y de ninguna manera el último: aunque su naturaleza sea particular, el crimen de los compañeros se inscribe en los ataques y asesinatos de compañeros y militantes como Mariano Ferreyra, Cristian Ferreyra, los compañeros Qom, los ocupantes del Indoamericano, los muertos en Ledesma. Esta situación no hará más que extenderse con la sanción de la nefasta Ley Antiterrorista del gobierno. Las organizaciones locales, en particular la CTA, los centros de estudiantes, la FUR y los partidos de izquierda, tenemos que elaborar no acciones aisladas, sino una campaña unitaria, no mezquina y de largo aliento por justicia y esclarecimiento del crimen de los compañeros, contra la impunidad y contra la Ley antiterrorista. Esta campaña, a su vez, debería impulsar una Comisión Investigadora independiente para esclarecer este hecho, sino depender de una policía involucrada en todo el crimen organizado.
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