Debates sobre el movimiento estudiantil. A propósito del 45 aniversario del mayo francés. (Parte I)

Comparto post que escribimos con colaboraciones de Octavio.

A propósito del 45 aniversario del Mayo Francés, queremos aportar al debate sobre qué está pasando en el movimiento estudiantil, que iniciaron con un post los compañeros del blog Los Sospechosos de Siempre. Allí se enumeran diferentes procesos de organización que comienzan a nuclear a cientos en la UBA, UNC, UNR y UNLP. A eso se le suma una movilización de 1000 estudiantes de Medicina-UNLP, y de unos miles de estudiantes en Neuquén en apoyo al proyecto de Ley del Diputado Raúl Godoy por el boleto educativo gratuito, ante la cual el gobierno del MPN respondió con una multa de $20.000. a la FUC. Todos estos son síntomas de que algo está cambiando en el movimiento estudiantil argentino, y para ponernos a tono queremos aportar una reflexión más.

De París a Chile

En toda su historia, el movimiento estudiantil demostró ser un sujeto político de enorme relevancia. La emergencia de un movimiento estudiantil masivo y combativo, aun cuando parte de levantar demandas solo educativas, puede modificar la situación política de un país, abrir crisis, desgastar un gobierno, alentar luchas populares u obreras, y por ende dar masivas alas izquierdas, solidarias y luego aliadas a la clase trabajadora. Así, la gran huelga de la UNAM con sus demandas educativas, expresó y amplificó el hartazgo con el régimen del PRI mexicano. Las luchas estudiantiles contra la Ley de Educación Superior en Argentina aportaron lo suyo al desgaste del menemismo. En Chile, desde el 2011, el combate contra una educación elitista y privatizada hasta la médula, expresa y alienta el descontento social con un régimen que mantuvo lo fundamental de la herencia pinochetista. Por eso, sostenemos la visión de que el movimiento estudiantil actúa como “caja de resonancia” de las contradicciones de toda la sociedad.

El ejemplo del Mayo del 68 es relevante porque, alimentado por un clima de radicalización política de la juventud que al calor de Vietnam y Argelia asumía posiciones antiimperialistas, fue la crítica radical a las instituciones universitarias la que logró poner en pie un movimiento estudiantil de masas que inició una transición, literal, “de la crítica de la universidad de clase, al cuestionamiento de la sociedad de clases”. En la lucha por sus demandas, con su excepcional creatividad, el movimiento estudiantil se ganó el respeto de la clase obrera. Enfrentando la represión desnudó el poder del Estado, mostró sus debilidades, sus inconsistencias, su esencia despótica. Abrió el paso para que se expresara la bronca que acumulaba la clase obrera francesa en la última década. El Partido Comunista (que desde la dirección de la CGT empezó acusando a los estudiantes de “grupúsculos izquierdistas”)  tuvo que convocar a una huelga general histórica. 10 millones de huelguistas y un proceso de tomas de fábricas radicalizado, plantearon la posibilidad de la caída revolucionaria del gobierno encabezado por De Gaulle. Mayo del 68 no triunfó. Desde la dirección de la CGT, el PC desvió la acción obrera firmando los acuerdos de Grenelle y desorganizó así la unidad social obrera-estudiantil conquistada en las calles. El movimiento estudiantil, donde tenían peso mayoritario las corrientes anti estalinistas que se nuclearon en el 22 de Marzo (trotskistas, anarquistas y en un principio maoístas), junto con importantes sectores obreros como las automotrices, resistieron la traición comunista. Pero la ausencia de una corriente alternativa al PC que tuviera peso decisivo en la clase obrera (que es la que puede paralizar el país y encabezar un bloque de clases) y que planteara una estrategia para enfrentar el desvío de Grenelle, permitió que el pacto CGT-Gobierno desarticulara el proceso revolucionario. Sin embargo, Mayo del 68, aunque no triunfó, fue la apertura de una gran década revolucionaria en el mundo.

325061_299162683459659_100000977887259_843694_196618152_oEn Chile, sin un proceso revolucionario como en el 68, el movimiento estudiantil es un actor político nacional. La demanda de una educación gratuita choca contra un sistema educativo de mercado y privatizado heredado del pinochetismo, que todos los gobiernos posteriores mantuvieron a fuerza de palos y gases. Esto incluye la Concertación de Bachelet que durante su mandato reprimió la lucha de los secundarios, los “pingüinos”. La emergencia del movimiento estudiantil fue enormemente progresiva, trastocando el ambiente cultural de un Chile reaccionario. Abrió una crisis en el régimen político y transformó a Piñera del héroe que salvó a los 33 mineros a uno de los tipos más odiados del continente. A su vez, dio aliento a nuevos fenómenos de organización y lucha en el movimiento obrero. Esto emergió contra la línea de la dirección burocrática del PC Chileno (cualquier similitud con el Mayo Francés no es pura coincidencia), que ve al movimiento estudiantil, no como sujeto de cambios históricos y un aliado de la clase trabajadora, sino como una masa de votantes pasivos (para peor, ahora de la Concertación) que a lo sumo tiene que presionar a los gobiernos y parlamentos para obtener evolutivamente algunas pequeñas demandas gremiales. Lo dicho es consecuente con mantener organizaciones burocráticas que deciden todo a espaldas de las mayorías.

En medio de una enorme “marea estudiantil”, la dirección de la FUBA fue a Chile pero no para intervenir en el proceso de cientos de miles y dejar en claro que, como demuestra (aunque degradado) el caso argentino, es posible la educación gratuita. Fue para sacarse la foto con Camila Vallejos, justito antes de que perdiera la FECH por el odio antiburocrático que sienten decenas de miles de estudiantes contra el burocratismo pro burgués del PC. Fueron a mamar de lo viejo y atrasado, en vez de lo nuevo, creativo y radical.

El movimiento estudiantil frente al fin de ciclo kirchnerista: ¿auto-organización o mera gestión de fotocopiadoras?

Entonces ¿qué pasa hoy en el movimiento estudiantil argentino? Los pequeños procesos, todavía puntuales, pero que incluyen a miles de estudiantes a nivel nacional, ¿empiezan a expresar el descontento creciente de la clase obrera y las clases medias con un régimen en decadencia? ¿Son preparatorios de una entrada más masiva del movimiento estudiantil (y obrero) en la escena política? La pregunta no es de análisis periodístico. Lo que hagan las organizaciones de la izquierda, que tienen un considerable peso militante en las universidades de todo el país (1500 militantes solo en la UBA), puede alentar o no el surgimiento de un movimiento estudiantil masivo, que empiece a intervenir como el chileno. La decadencia que protagoniza el kirchnerismo es y será partera de múltiples fenómenos políticos, de lucha y de organización.

Ante la situación abierta, las direcciones de Centros y Federaciones, incluyendo las de izquierda, más bien tienen la cabeza en otro lado: debajo de la tierra. Después de 10 años de conducir centros y federaciones, la Mella, el FPDS, y también los compañeros del PO (ni hablar los maoístas), no innovaron un punto ni una coma con respecto con respecto a más viejas organizaciones moldeadas por el PC Argentino, que fue el que “inventó” los Centros y Federaciones Estudiantiles vacíos, reducidos a la gestión de servicios, como las fotocopiadoras y los bares.

El “modelo” del PC es un movimiento estudiantil corporativo, ensimismado, que no asume posturas políticas y por eso rehúye de las luchas para que el movimiento estudiantil no sea gorila, como la FUBA en el 55, y sí un aliado de la clase trabajadora como en el 69.

Si el PC lo inventó y Franja Morada lo generalizó y derechizó, la izquierda “independiente” y el PO repiten de manera degradada este tipo de organización,  aunque poniendo un manto de izquierda: las actividades políticas las realiza cada agrupación “dirigente” por su lado, de manera sectaria. La actividad política está reservada a la “capilla”. Como dirigentes de organizaciones de masas, solo activan elecciones y kioskos.

Así luego del enorme cimbronazo del 2001, vimos a la izquierda como organizadores de Congresos que son más bien una misa de pascuas, donde no se vota, no se piensa, no se debate y no se combate a nadie, salvo al que quiera votar, pensar, debatir, combatir. Corporativos porque lo único que importa es quien gestiona los servicios y no qué política, que contenido, tienen las organizaciones. Por eso, por poner el ejemplo más decadente, el FPDS puede decir que “recuperó” la FUR aunque la recupere con el Partido Socialista que es escuálido en Venezuela y amigo de Macri en Argentina, o decir que “le ganamos un Decanato a la Franja”, aunque sea un Decanato que acreditó a la CONEAU como el de Psicología de Rosario. Por eso en la FUBA el kirchnerismo es como el lobo: el PO juega en el bosque  mientras no está, y un día aparece el kirchnerismo y gana la Secretaría General. El PO juega a ser a ser troskos en el sótano de Medicina y de golpe la ovejita “Mella”, que casualmente es la copresidencia en la FUBA, aparece en un acto del Movimiento Evita.

En cierto sentido, la Mella, el FPDS y otras variantes de la izquierda “independiente”, son una versión degradada y raquítica de la estrategia del PC. Lo único que “aggiornaron” es que en vez de organizaciones con peso de masas como tenía el PC Francés (y por lo cuál podía traicionar el 68), construyen chapas estudiantiles vacías que lo único que tienen capacidad de aprovechar  son espacios electorales a la vera del kirchnerismo, o modificar la calidad de la fotocopia. En vez URSS con propiedad nacionalizada, “Socialismo devaluador del Siglo XXI”. En vez de Lenin embalsamado, un pajarito de madera…

Al contrario, desde la Juventud del PTS alentamos la organización desde las bases, la democracia directa y toda forma de auto-organización que desarrolle lo más posible los procesos que hay, no solo como la única vía para obtener las demandas puntuales por las cuales se movilizan hoy los estudiantes, sino porque es la única perspectiva posible para construir un movimiento estudiantil que se ponga a tono con los hermanos chilenos, como vía para recuperar las mejores tradiciones estudiantiles, empezando por 1918, para forjar fracciones pro obreras y anti capitalistas de cientos de miles.

Esto tratamos de expresarlo incluso en las formas de agrupamiento. A contramano de la mayoría de las organizaciones para las cuales agruparse y hacer política es un “derecho divino” de las organizaciones y direcciones ya constituidas, desde la Juventud del PTS impulsamos agrupaciones comunes con activistas y dirigentes estudiantiles independientes con los que coincidimos en pelear por centros y federaciones democráticas y por un movimiento estudiantil que apoye a los trabajadores y sea independiente de los gobiernos.

Por ahora lo dejamos acá. En la próxima vamos debatir la actualidad de la unidad-obrera estudiantil, forjada hace 45 años en las calles de París.

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2 Respuestas a “Debates sobre el movimiento estudiantil. A propósito del 45 aniversario del mayo francés. (Parte I)

  1. por que el blog tiene una propaganda de bill clinton? cosas como estas alientan los desafortunados chistes acerca del troskismo como agente del imperialismo.

  2. Esteban, ahora no puedo ver ninguna publicidad en nuestro blog y no pusimos ninguna. Entiendo que a veces wordpress mete publicidades sin que esté autorizado por los administradores del blog.

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