ESOS COMPLOTS DE LA IZQUIERDA CIPAYA

Loco, estoy harto de las conspiraciones y los sabotajes de esta izquierda apátrida. No nos dejan cons tru ir.
Tiene razón Luisito D’Elìa: lo de ayer en Castelar expresó un complot que hay que denunciar. Un complot de mierda de esa izquierda de mierda.
Mirá lo que hicieron en este puntillosamente diseñado boicot que empezó hace 10 años. Esa izquierda, esa verdadera Unión Democrática, nos mandó al Cabezón para presionar al compañero Néstor, un militante ferviente del 2001, un fanático de las asambleas populares que solo las mandó a fajar un puñado de veces. Pero siguió el sabotaje, eh, y entonces nos metieron adentro del gobierno popular a todos los funcionarios de Duhalde, incluyendo a los organizadores de la Masacre del Puente Pueyrredón. ¡Nosotros, que queremos hacer una nueva política, tenemos que convivir con esos asesinos que nos metió la izquierda en el gobierno! ¡Nosotros, que A MA MOS los piquetes y que por eso pusimos de ministro a Aníbal Fernández, nos vimos forzados a convivir con esos duhaldistas! No hay derecho…
Pero el complot de Magnetto, el Frente de Izquierda, Pino Solanas y Steven Spielberg no se quedó ahí. ¡No: hay más! Estos hijos de de su madre nos metieron a todos los menemistas en el gobierno. ¡A todos, eh! A nosotros que odiamos (grrr, ¡odiamos!) a los 90s, estos saboteadores de izquierda nos pusieron a Boudou que fue de la UCD, a Parrilli, que fue el informante de la privatización de YPF, a Scioli, a Guillermo Moreno que fue funcionario de Grosso… Nos metieron a esos antipueblo, en el gobierno de Néstor y de Cristina, que nunca JA MÁS hicieron ningún acto con Menem, y que se opusieron férreamente a la privatización del petróleo. ¿Porqué te pensás, sino, que fugaron la plata (¡del pueblo, eh!) a Suiza? ¡Fue para cuidar a la Nación! Con mayúscula.
Además, todos esos izquierdistas que no quieren que el País Avance, nos obligaron (¡a punta de pistola! ¡guachos!) a renovar todas las concesiones de los trenes con Cirigliano, Roggio, Macri, Taselli, y a negociar con la burocracia menemista y privatizadora.
Nos vimos obligados a financiar, mes a mes, peso a peso a esa basura. Porque nos obligó esa izquierda saboteadora, que encima denuncia demagógicamente el estado de trenes y subtes. ¡Pero no les alcanzó con ese complot de izquierda cipaya! Porque además nos obligaron a hacer actos con ellos, a decir que Cirigliano era un modelo de empresario, que Pedraza era un sindicalista ejemplar. ¡Lo obligaron a hablar a Tomada con Pedraza dos días después de que la bala que mató a Mariano rozó el corazón de Néstor! Qué izquierda más jodida.
Después de todo esto (¡qué destructivos!) esta izquierda complotista, hizo olas frente a La Plata y generaron una inundación. ¡Fueron ellos! Que encima le arruinaron las vacaciones JUSTAS a un compañero militante, clasista y setentista como Pablo Bruera.
Tienen razón los cumpas de la izquierda independiente: lo nuestro es genial pero tiene algunas contradicciones. Roggio, Cirigliano, algunos cientos de muertos, Pedraza, Insfrán: no se confundan con que Cristina haga actos con ellos. No. Estamos desesperados para echarlos A PA TA DAS. Pero para eso: basta de conspiraciones.
Hay que terminar estos complots así seguimos construyendo Patria. Déjennos.

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